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El río Colorado, el 10 de julio de 2025, durante una grave sequía en el suroeste de Estados Unidos.
« Adoro el agua, dentro de 20 o 30 años, ya no habrá más», predecía Jean-Claude Van Damme en 2010. Hoy, esa frase tiene un eco alarmante. El mundo ha entrado en una era de “fallita hídrica”, alertó un informe de la ONU el 20 de enero.
“Los términos ‘estrés hídrico’ y ‘crisis del agua’ ya no son suficientes para describir las nuevas realidades globales”, explican los investigadores de la Universidad de Naciones Unidas.
Este nuevo término responde a una “nueva fase” en la que muchos sistemas hídricos han sido irreparablemente dañados, necessitando una nueva clasificación para su entendimiento.
Rétrécissement de Lacs y Desaparición de Zonas Húmedas
La “fallita hídrica” indica que varias regiones están utilizando más agua dulce de la que la naturaleza puede renovar. El daño a recursos naturales, como humedales y acuíferos, es, “difícil de reparar”, señala el científico Kaveh Madani, líder del estudio.
La agricultura, que representa el 70% del uso global de agua dulce, ha llevado al agotamiento de recursos. “Robamos la parte de agua que la naturaleza necesita”, advierte Madani. Este “endeudamiento” hídricos no puede continuar; la Tierra ya no puede satisfacer nuestras crecientes demandas.
El resultado es evidente: los lagos se están encogiendo y ríos como el Colorado dejan de fluir hacia el mar en ciertas temporadas. Desde hace 50 años, han desaparecido aproximadamente 410 millones de hectáreas de humedales.
El Cambio Climático Agrava la Crisis
Alrededor del 70% de las principales aguas subterráneas utilizadas para el consumo y riego muestran un deterioro a largo plazo. Además, las “crisis tipo ‘Día Cero’”, donde la demanda supera los recursos, son cada vez más comunes en las ciudades.
La calidad del agua dulce se ve amenazada por la contaminación generada por actividades humanas y el cambio climático, que intensifica la escasez. La elevación del nivel del mar incrementa la salinización de los acuíferos, mientras que los glaciares y la nieve se reducen anualmente.
Punto de No Retorno
Las consecuencias son visibles en todos los continentes. Aunque no todos los países enfrentan una crisis de agua, muchos sistemas globales están en una situación de “fallita”. Kaveh Madani subraya la necesidad urgente de reformar políticas hídricas.
El informe, apoyado por datos validados, revela que la crisis del agua ha alcanzado un “punto de no retorno”, según Tim Wainwright de WaterAid.
Dado que solo el 0.5% del agua en la Tierra es dulce y utilizable, los autores del estudio llaman a establecer límites de consumo hídricos, evitando que la carga recaiga sobre las futuras generaciones.



