
ALAIN JOCARD / AFP
La Francia no tiene un objetivo numérico en cuanto a las visas concedidas a los ciudadanos argelinos y afirma que su regreso a la normalidad es condicional.
Clarificación de la Política de Visas
El ministro delegado encargado de Europa, Benjamin Haddad, aclaró el 18 de julio que no hay “un objetivo numérico, un cupo o una trayectoria” discutida sobre la cuestión de las visas para argelinos. Esto representa un correctivo ante el reciente revuelo tras las declaraciones del embajador francés en Argelia, Stéphane Romatet, quien mencionó la posibilidad de emitir 250,000 visas anuales.
La División de Opiniones en Francia
Las declaraciones de Romatet provocaron reacciones contundentes en algunos sectores políticos franceses. Jordan Bardella, presidente del Rassemblement National, criticó lo que consideró una “capitulación del macronismo frente al régimen argelino”, en un contexto donde Christophe Gleizes, un periodista francés, continúa encarcelado desde hace más de un año.
Su colega Éric Ciotti no se quedó atrás, calificando la política como “una capitulación, una humillación, una traición”. Bruno Retailleau, líder de Los Republicanos, subrayó que “la diplomacia no es cobardía” y exigió que Francia busque contrapartidas claras en sus negociaciones con Argel.
Defensa de Intereses Nacionales
Haddad también enfatizó que la “línea es muy clara” y que la prioridad es “defender los intereses de Francia”. La entrega de visas, subrayó, es “reversible y condicionada”. Entre estas condiciones se mencionan cuestiones migratorias, seguridad y la situación de Gleizes, quien debe poder reunirse con su familia.
Una fuente diplomática explicó que se requirió a Romatet que “recordara cuál es la política” actual, describiendo su comunicación como “desafortunada”. Según esta fuente, “no hay un objetivo numérico para la entrega de visas, ni al alza ni a la baja”.
Relaciones Diplomáticas Tensas
Las tensiones entre Francia y Argelia se intensificaron en el verano de 2024 cuando París expresó su apoyo a un plan de autonomía relacionado con el Sahara Occidental, territorio disputado. Esto llevó a Argelia a retirar a su embajador en Francia.
La crisis se profundizó en noviembre de 2024, tras la detención del escritor franco-argelino Boualem Sansal y la acusación en abril de 2025 de un agente consular argelino relacionado con el secuestro de un influencer en Francia. Estas tensiones culminaron en la expulsión mutua de diplomáticos y el retiro del embajador Romatet.
Impacto en la Concesión de Visas
Durante el período de alta tensión, el número de visas emitidas a ciudadanos argelinos se redujo más del 20% en 2025, según indicó el Quai d’Orsay. Esta disminución refleja el impacto de las relaciones diplomáticas deterioradas y la incertidumbre en torno a la política de visas hacia Argelia.
En resumen, la situación actual refleja un complejo entramado de relaciones política, donde el enfoque sobre la concesión de visas no sólo afecta a individuos, sino también a la política exterior y a la imagen de Francia en el contexto internacional.



