
El gobierno federal tiene alrededor de 27.000 funcionarios públicos no titulares. Tienen derecho a una pensión complementaria, el llamado segundo pilar, cuyas aportaciones se invierten en un fondo de inversión. Por lo tanto, ese fondo ya no invertirá en empresas activas en energía fósil, como las compañías petroleras, informa De Sutter.
Según ella y la ministra de Pensiones Karine Lalieux (PS), una pequeña parte de los fondos se invirtió en empresas que dañan el clima. El segundo pilar de pensiones de los funcionarios contractuales asciende a un total de 102 millones de euros.
De Sutter afirma que, como parte de su reforma fiscal, el Ministro de Finanzas Vincent Van Peteghem (CD&V) ahora también analizará qué pasos se pueden tomar para hacer que el segundo y tercer pilar de pensión de los empleados comunes sean más sostenibles. En total, se trata de unos 150.000 millones de euros.
“Las pensiones complementarias y los ahorros de pensiones de los empleados en nuestro país ascienden en conjunto a una cantidad gigantesca. Si ese dinero no va a los principales contaminadores, nuestro medio ambiente y nuestra salud ganarán”, dice el viceprimer ministro verde.


