
Celebrando un Siglo de Vida: Yves Orliac en Bélesta
El 7 de junio de 2026 marcó un hito especial en la vida de Yves Orliac, un villeneuvois que celebró su centenario en el EHPAD “Le Sapin d’Or” en Bélesta. Esta significativa ocasión se convirtió en una emotiva reunión familiar, donde no solo se celebró la vida de Yves, sino también el amor y la unión que lo rodea.
Una Celebración Inolvidable
La decoración del EHPAD estuvo a la altura de la celebración. Con música animada que creó un ambiente festivo, la familia de Yves se reunió para rendirle homenaje. Su gran día no solo fue un recordatorio de lo que significa alcanzar la edad de 100 años, sino también una firme demostración del cariño que lo rodea. Sus dos hijas, sus nietos, y sus bisnietos estaban allí, todos unidos para compartir esta experiencia significativa.
Yves, a menudo emocionado, se vio rodeado de gestos de cariño mientras soplaba las velas de su pastel de cumpleaños junto a sus bisnietos, Jules y Léonore. Este acto simple pero significativo encapsuló la esencia de su familia y el amor que la une.
Raíces en Villeneuve-d’Olmes
Nacido el 7 de junio de 1926 en Villeneuve-d’Olmes, Yves ha visto pasar un siglo de historia en este pequeño pueblo. Durante su vida, ha estado presente en todas las etapas de la comunidad, desde su escuela hasta su trabajo en la industria textil. A pesar de que dejó su hogar solo hace un año para ingresar al EHPAD en Bélesta, sus historias e impacto en la comunidad permanecen vivos en la memoria de muchos.
El Amor por el Fútbol y la Comunidad
Uno de los hilos conductores de la vida de Yves ha sido el fútbol. Como un pilar de los “Espoirs Villeneuvois”, recordaba con nostalgia las décadas de los 40 y 50, cuando jugaban en un terreno que no era perfectamente llano. Su amor por el deporte, junto con sus vivencias, ha perdurado, convirtiéndolo en el último sobreviviente de esa era.
Los ojos de Yves brillan cada vez que habla de su tiempo en el campo de fútbol, mientras acaricia con ternura la bufanda verde y amarilla que le fue obsequiada en el aniversario número 90 del club.
Familia y Legado
Las emociones son palpables no solo en Yves, sino también en su familia. Adeline, su nieta, lo describe como “gentil, adorable, ideal”, mientras que Florent, otro de sus nietos, lo ve como un ejemplo a seguir. Este profundo legado familiar es evidente en el esfuerzo que sus hijas, Marie-Josée y Cathy, hacen cada día al viajar hasta Bélesta para cuidar de él, asegurándose de que no sienta la soledad que a menudo puede acompañar a la vejez.
La celebración del centenario de Yves Orliac no fue solo un evento significativo; fue una poderosa afirmación de las conexiones familiares que perduran a lo largo del tiempo. En un mundo que a menudo parece acelerado y desconectado, su historia nos recuerda la importancia de la familia y el amor, valores que nunca pasan de moda.
La vida de Yves es un testimonio de vivencias, emociones y un legado familiar que seguirá en el corazón de quienes lo aman por muchos años más.



