
Stéphanie realiza su cuarta cura en los termas de Bagnères, cautivada por la hospitalidad y los tratamientos. Viaja en familia y disfruta de la diversidad de ofertas, como Aquensis y los Termas de la Reina, así como de las actividades y la cercanía a las montañas.
Un refugio en los Pirineos
Stéphanie, originaria de Aix-en-Provence, vuelve anualmente a los termas de Bagnères-de-Bigorre, y su experiencia empezó con una primera visita que cambió todo. “Desde mi primera vez, quedé encantada. El trato amable y comprensivo del personal me ayudó a disfrutar de la cura mientras mi hijo estaba en el centro de ocio que encontraron para él”, comparte Stéphanie. Esta atención y cuidado hicieron que decidiera regresar, esta vez con toda su familia.
Una experiencia familiar enriquecedora
La familia de Stéphanie ahora se une a ella en esta experiencia de bienestar, incluyendo a su esposo e hijos. “Hicimos la cura todos juntos, lo que nos permitió disfrutar de un tiempo de calidad en familia. A diferencia de otras cremas que probé, aquí el alojamiento en el hotel es muy cómodo, evitando el viaje diario”, dice con entusiasmo.
Variedad de tratamientos y actividades
Bagnères-de-Bigorre es conocida por su diversidad de tratamientos, que incluyen opciones como Aquensis, donde los precios son accesibles para los curistas. Stéphanie afirma: “Aquensis ofrece lo mejor de lo mejor y siempre volvemos. La experiencia es como un sueño, sin estrés”, elogiando la atención del personal.
Beneficios para la salud
Los resultados no solo son placenteros, sino también efectivos para la salud. “La cura puede ser cansada al inicio, sobre todo en las primeras semanas. Pero después de eso, sentimos un cambio significativo. Es un alivio y realmente apreciamos los tratamientos adicionales, que son muy relajantes”, explica Stéphanie, quien siente el impacto positivo en su bienestar.
Animaciones y actividades en el entorno
Además de los tratamientos, Stéphanie destaca las animaciones que se organizan para los curistas. “Siempre hay algo interesante que hacer, tanto para quienes están en tratamiento como para los acompañantes. La cercanía con la montaña también es un gran atractivo, ya que podemos disfrutar de caminatas y la amabilidad de la gente del lugar. Los restaurantes son accesibles y la comida es deliciosa”, dice.
Comodidades que hacen la diferencia
Una de las comodidades que más valora es que, en Aquensis, se proporciona al curista albornoces y toallas, lo que es un gran detalle. “No en todas partes lo ofrecen, y simplifica mucho la experiencia, evitando tener que cargar con un gran bolso”, menciona con satisfacción.
Un compromiso con el bienestar
Con cada visita a los termas, Stéphanie y su familia continúan disfrutando no solo de los beneficios de la cura, sino también de la oportunidad de conectarse entre sí y con la naturaleza. Su experiencia en Bagnères-de-Bigorre ha sido tan positiva que sin dudarlo, planean volver el próximo año, reafirmando su compromiso con el bienestar y el descanso en este hermoso rincón de los Pirineos.



