Recientemente, un **garde forestier** del Parque Nacional de **Yosemite** en California fue despedido tras colgar un **enorme drapeau transgénero** en la emblemática roca conocida como **El Capitan**. Este acto ha generado indignación y ha puesto de manifiesto las tensiones políticas en torno a la visibilidad y los derechos de la comunidad **LGBTQ+** en Estados Unidos.
Un gesto militante que resultó en despido
Shannon Joslin, de 35 años, quien se desempeñaba como **garde forestier** y biólogo, reconoció haber colocado el **drapeau transgénero** el 20 de mayo. Este estuvo suspendido durante aproximadamente **dos horas** antes de ser retirado. En su carta de despido, Shannon fue acusado de no mantener una “conducta aceptable” en su papel como empleado público. “Me sentí realmente herido; hay muchas políticas de la administración actual que apuntan a las personas trans, y yo me identifico como **no binario**”, declaró Shannon a la **Associated Press**.
Joslin agregó que su intención al colgar el **drapeau** era enviar un mensaje de **aceptación**: “Nuestra presencia en los parques nacionales es válida y **todos** deberían sentirse seguros aquí”. Sin embargo, enfrentó la respuesta contraria de la administración: “Si eres un empleado federal que tiene una identidad que no se alinea con esta administración, debes permanecer en silencio o serás despedido”.
Posibles sanciones y respuestas oficiales
Rachel Pawlitz, portavoz del **Servicio de Parques Nacionales**, afirmó que se está evaluando la posibilidad de **acciones legales**: “Tomamos muy en serio la protección de los recursos del parque y la experiencia de nuestros visitantes, y no toleraremos violaciones a las leyes que los afectan”. Según Joslin, **siete escaladores**, incluidos otros guardabosques, participaron en la instalación del drapeau, y han sido puestos en **licencia administrativa** mientras se lleva a cabo una investigación.
El 21 de mayo, un día después del incidente, el director interino del Parque Nacional, Ray McPadden, firmó una **nueva normativa** que prohíbe las banderas o pancartas de más de **1,4 m²** en la mayoría del parque, que abarca el 94% de su territorio.
Despedidos en el Servicio de Parques Nacionales
Históricamente, otras banderas han sido colgadas en El Capitan sin repercusiones, como señala **Joanna Citron Day**, exabogada federal y actual miembro del grupo **Funcionarios para la Responsabilidad Ambiental**, que respalda a Shannon. Recordó que en febrero, un **drapeau estadounidense** fue colgado al revés en El Capitan en señal de protesta por los despidos en el Servicio de Parques Nacionales, derivados de las políticas de la administración de **Donald Trump**.
La activista y drag-queen Pattie Gonia, quien promueve la **defensa del medio ambiente** y organiza eventos de **Pride** en el parque, señaló que el drapeau tenía el objetivo de afirmar que “ser transgénero es natural”. Gonia apoyó a Joslin, describiéndolo como “un **pilar respetado** de la comunidad de Yosemite, un voluntario incansable y siempre dispuesto a ir más allá”.
Un contexto político tenso
Desde su regreso a la **Casa Blanca**, Trump ha firmado varios decretos que restringen los **derechos de las personas transgénero**, excluyendo la identidad de género de la definición federal de sexo y limitando la participación de mujeres trans en deportes femeninos. Simultáneamente, ha implementado reducciones drásticas en el personal federal. Según la Asociación de **Guardabosques de Parques Nacionales**, el Servicio ha perdido cerca de **2,500 empleados** (25% de su personal) desde que Trump asumió el cargo nuevamente.
El reciente despido de Shannon Joslin resuena no solo como un acto de censura, sino también como un llamado a la reflexión sobre cómo las políticas del gobierno impactan en la vida cotidiana de los empleados de los parques. Este incidente pone en evidencia la lucha continua por la visibilidad y los derechos de la comunidad LGBTQ+ y plantea preguntas sobre la libertad de expresión en lugares que deberían ser refugios de aceptación y diversidad.

