
El accidente se produjo alrededor de las 15.00 horas cerca de la iglesia de San Juan en Elisabethlaan, en el cruce con Generaal Jungbluthlaan. El golpe fue duro. El hombre aterrizó sobre el parabrisas del auto y luego aterrizó con fuerza en el suelo. Los servicios de emergencia acudieron al lugar, pero ya no pudieron ayudar a la víctima. Murió en el acto.
La policía cerró el lugar del accidente a la espera de las conclusiones necesarias. Se ha iniciado una investigación sobre las circunstancias del accidente. El conductor, de 20 años, hizo sonar el silbato y dio negativo en la prueba de saliva. Se nombró a un experto en tráfico y el asunto se está investigando más a fondo.
