Tras ser retirado temporalmente del aire debido a polémicas relacionadas con sus comentarios sobre el activista conservador fallecido **Charlie Kirk**, Kimmel abrió su programa con un mensaje directo al ex presidente de los Estados Unidos, **Donald Trump**, por intentar silenciarlo.
“Casi se le puede tener lástima. Hizo lo que pudo para cancelarme. En cambio, forzó a millones de personas a ver el programa. Eso fue un gran retroceso”, dijo Kimmel, estableciendo el tono para un monólogo que entrelazaba **humor**, **sátira** y un comentario urgente sobre la **libertad de prensa**.
La presión de Trump y preocupaciones sobre la libertad de expresión
Kimmel abordó directamente la presión que, según él, provino del ex presidente Trump. “El presidente de los Estados Unidos dejó claro que quiere que yo y las cientos de personas que trabajamos aquí perdamos nuestro empleo. Nuestro líder celebra que los estadounidenses pierdan sus trabajos porque no puede tolerar una broma”, comentó Kimmel, enmarcando el intento de sacarlo del aire como parte de un **ataque más amplio** a la libertad de expresión.
Describió cómo la controversia no solo le afectó a él, sino también a otros presentadores de la televisión nocturna, haciendo referencia a la salida forzada de **Stephen Colbert** de CBS. “Él pudo sacar a Cole Bear de CBS. Denny puso su mira en mí y ahora está abiertamente deseando que NBC despida a **Jimmy Fallon** y a **Seth Meyers**, así como a las cientos de personas que trabajan en sus programas y que no ganan millones de dólares”, señaló Kimmel.
Solidaridad a través del espectro político
A pesar del contexto político tenso, Kimmel agradeció a aquellos de todos los ámbitos políticos que defendieron su derecho a la libre expresión. “Aunque no esté de acuerdo con muchos de esos individuos en la mayoría de los temas… se necesita valentía para hablar en contra de esta administración, y lo hicieron, y merecen reconocimiento por ello”, afirmó.
Citó específicamente a figuras como **Ted Cruz**, **Ben Shapiro** y **Candace Owens**, destacando el reconocimiento de Cruz sobre los peligros de la interferencia del gobierno en los medios. “Si el gobierno se involucra en dictar lo que puedes decir… eso terminará mal para los conservadores. Nunca he dicho esto antes, pero Ted Cruz tiene razón. Absolutamente tiene razón. Esto nos afecta a todos, incluyendo a él”, añadió Kimmel.
Kimmel enfatizó que la controversia nunca fue sobre política o comedia en sí, sino sobre garantizar que los estadounidenses mantengan la **libertad de hablar** y **reír**. “Si no tenemos libertad de expresión, entonces simplemente no tenemos un país libre. Es tan simple como eso. Si este derecho fundamental se permite perecer, entonces el resto de nuestros derechos y libertades caerán como dominós. Uno tras otro, se irán”, expresó.
Sobre amenazas, comedia y periodistas
Kimmel también abordó las amenazas personales que recibe debido a su trabajo. “Recibo muchas amenazas feas y aterradoras contra mi vida, la de mi esposa, mis hijos y mis compañeros por lo que elijo decir. Y sé que esas amenazas no provienen de las personas de la derecha que conozco y amo”, comentó, subrayando la distinción entre ataques personales y la censura política más amplia.
Vinculó los ataques a la comedia con un riesgo más amplio para el **periodismo**, señalando las restricciones impuestas a las credenciales de prensa del **Pentágono**: “No es solo comedia. Ellos están atacando a nuestros periodistas también. Los están demandando. Los están acosando… Quieren seleccionar lo que es la noticia. Sé que eso no es tan interesante como silenciar a un comediante, pero es fundamental tener una prensa libre, y es una locura que no estemos prestando más atención a esto”, sostuvo Kimmel.
Insinuaciones sobre los archivos de Epstein
En un momento de aguda humor, Kimmel insinuó el lado sensacional del interés público, diciendo: “él forzó a millones de personas a ver el programa. Eso fue un gran retroceso. Podría tener que liberar los archivos de Epstein para distraernos de esto”, bromeó.
A lo largo del monólogo, Kimmel reconoció la abrumadora respuesta pública durante su breve eliminación del aire. “Su apoyo ha marcado una gran diferencia. Millones de personas se pusieron en contacto, compartieron mensajes y dejaron claro que la libertad de expresión importa. Ha sido abrumador de la mejor manera posible”, dijo. También agradeció el respaldo de colegas de la televisión nocturna, desde **John Stewart** y **Seth Meyers** hasta anfitriones internacionales de **Irlanda** y **Alemania**.
Kimmel concluyó su monólogo recordando a los espectadores sobre las mayores implicaciones. “No dejemos que el miedo a la desacuerdo o a la incomodidad nos silencie. Sigamos hablando, riendo y empujando los límites con respeto. Así es como crecemos como sociedad”, concluyó Kimmel.

