En el mundo actual, **gestionar sus finanzas personales** se ha convertido en una prioridad para muchas personas. De tal manera, en plataformas como TikTok e Instagram, han proliferado diversas **estrategias financieras** que prometen ayudar a los usuarios a **ahorrar** y **analizar** su gasto diario. Entre las más populares se encuentran la **método de las envolturas**, el **método de presupuesto cero** y el **método 50-30-20**. Aunque cada uno de estos métodos tiene sus propias características, todos tienen un objetivo común: hacer que el manejo del dinero sea más accesible y efectivo.
La importancia de conocer tus gastos
Antes de aplicar cualquiera de estos métodos, es crucial tener claro cuáles son nuestros gastos. **Sophie Liotier**, experta en gestión financiera, resalta que “la primera metodología es simple: **hay que observar sus gastos**”. Para ello, es recomendable analizar los últimos **tres extractos bancarios**. Este ejercicio permite identificar patrones y **gastos recurrentes** que pueden estar obstaculizando el ahorro.
La metodología de las envolturas, la más popular
El método de las envolturas es uno de los más conocidos. Su mecánica es sencilla: **dividir el dinero disponible** en diversas envolturas, cada una destinada a diferentes tipos de gastos. Al comienzo de cada mes, después de deducir los gastos fijos como el **alquiler** y las **facturas de servicios**, se retira el dinero restante y se coloca en estas envolturas.
La promesa: una gestión controlada de los gastos.
Ventaja: permite tener una visión clara de cuánto se puede gastar a diario, lo cual hace que los desembolsos sean más **palpables**.
Riesgo: siempre existe la tentación de transferir dinero de una envoltura a otra durante el mes. Además, hay que considerar el riesgo de perder las envolturas o que sean robadas. **Sophie Liotier** aconseja, en este sentido, utilizar herramientas más modernas.
La metodología 50-30-20, la más rígida
La metodología 50-30-20 abarca todos los gastos, incluyendo los fijos. En esta fórmula, el 50% de los gastos debe corresponder a necesidades básicas como el **alquiler**, la comida y el transporte; el 30% se destina a **ocio** y compras; y el 20% se reserva para **ahorros** e inversiones. Una vez establecida esta división, **no se puede modificar**.
Ventaja: incluye el ahorro desde el principio, lo que fomenta una mentalidad de inversión. **Sophie Liotier** enfatiza que independientemente de si se gana **1000 o 5000 euros**, es crucial aprender a apartar dinero para ahorrar.
Desventaja: no todos pueden aplicar esta metodología, especialmente aquellos con un presupuesto más ajustado. Por ejemplo, en **París**, donde el alquiler promedio es de 915 euros, alguien debería ganar al menos 2,230 euros al mes para seguir esta regla al pie de la letra.
La metodología del presupuesto cero, la más técnica
La metodología de presupuesto cero es adecuada para todos los niveles económicos, pero requiere anticipar todos los gastos. Al final del mes, cada centavo debe estar asignado a un propósito. Esto significa que cada euro **debe tener una función específica**.
Desventaja: puede resultar algo tediosa al inicio, y no es recomendable para quienes son nuevos en el manejo de finanzas. **Sophie Liotier** sugiere que esto puede ser complicado para aquellos que aún están en la escuela.
Ventaja: permite gastar sin culpa, ya que cada euro se destina a algo considerado útil.
La metodología BISOU, para evitar compras innecesarias
La metodología BISOU es una herramienta útil cuando nos enfrentamos a una compra impulsiva. Se compone de cinco etapas que ayudan a reflexionar antes de realizar cualquier compra. Por ejemplo, al pensar en comprar un nuevo **ordenador**, se evalúa: ¿realmente lo necesito? ¿Es urgente? ¿Ya tengo uno similar? ¿Cuál es su **origen** y cómo fue fabricado? ¿Es absolutamente **necesario** en mi vida cotidiana?
Ventaja: promueve reflexiones más profundas sobre la necesidad de cada compra, integrando aspectos como la sostenibilidad.
Desventaja: es fundamental no caer en el extremo de cuestionarse excesivamente, especialmente en compras cotidianas.
En conclusión, cada uno de estos métodos de gestión financiera tiene sus ventajas y desventajas. La clave radica en identificar cuál se adapta mejor a nuestras necesidades y estilo de vida. Así, desde la simplicidad del método de las envolturas hasta la estructura más rígida del 50-30-20, estas estrategias pueden ser herramientas valiosas en la búsqueda de una mejor salud financiera.

