
En Alemania, se ha frustrado un plan para derrocar al parlamento por la fuerza de las armas. Eso sería reemplazado por un gobierno militar encabezado por un príncipe real. Los antecedentes de los 25 detenidos varían desde el extremismo de derecha hasta todas las posibles formas de conspiración, como ya hemos visto en Bélgica. Lo nuevo es que ahora también se buscó explícitamente el apoyo de Rusia.
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