
El nuevo sistema de acogida generalizada de refugiados ucranianos que huyen de la guerra, introducido por el decreto ley 21/2022 y que depende de la implicación del tercer sector, avanza con lentitud. Con la llegada de la temporada turística, sin embargo, crece la necesidad de trasladar refugiados acogidos en hoteles (unas 8 mil personas).
En primer lugar, la mitad de las 17 mil plazas que ponen a disposición las entidades sociales privadas están en el Sur y en las Islas, es decir, en lugares distintos a los de mayor afluencia. Tanto es así que Protección Civil acaba de decidir congelar las propuestas de bienvenida que llegan desde Sicilia, Calabria y Basilicata. Además, la necesidad de firmar un convenio programa con los Municipios, para poder lanzar los convenios, está resultando ser un punto crítico: muchos Municipios, de hecho, aún no han dado luz verde a estos convenios.
Por lo tanto, aún no se han desembolsado los fondos asignados para la recepción generalizada. Hay 318 millones disponibles, que también incluyen los recursos para la contribución a los medios de subsistencia de los ucranianos que han encontrado alojamiento propio.
Finalmente, ahora queda claro que las familias que, en los últimos meses, ya han acogido a los refugiados, asumiendo los gastos, quedarán fuera del sistema de acogida generalizada.
La situación actual
131.417 ucranianos ya han llegado a Italia, en su mayoría alojados por particulares. De ellos, 111 mil solicitaron un permiso de residencia por protección temporal UE, lo que permitió a 45.658 personas solicitar la cotización de 300 euros mensuales, prevista para un trimestre.




