
Resurgencia de la Rabia en Europa Central
La Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses) ha encendido las alarmas por un aumento significativo de los casos de rabia en animales en Europa Central desde 2021. Esta preocupante tendencia incluye la circulación de dos variantes del virus en la región, una de las cuales es nueva para la Unión Europea, lo que podría generar una propagación aún más amplia si no se refuerzan las medidas de prevención.
Aumento de Casos en Diversos Países
Desde 2021, la rabia ha hecho su reaparición en varios países de Europa Central, incluyendo Polonia, Rumanía, Hungría y Eslovaquia. Este resurgimiento es alarmante dado que, tras décadas de disminución en la incidencia de la enfermedad, los casos están volviendo a aumentar tanto en animales salvajes como domésticos.
El laboratorio de referencia de la Unión Europea (LRUE) situado en Nancy ha estado investigando esta situación. A través de intercambios de muestras entre países, los investigadores han determinado que hay dos grupos de virus en circulación. Uno de ellos, denominado grupo C, es un variante que nunca antes se había detectado en la UE, aunque es habitual en el sur de Rusia y en partes de Turquía.
Factores Geopolíticos en Juego
La Anses también destaca que muchos de los casos registrados ocurren cerca de las fronteras con Ucrania y Moldavia. Emmanuelle Robardet, directora del LRUE, subraya que el contexto geopolítico actual influencia directamente la propagación de la rabia. La guerra en Ucrania ha impactado seriamente las medidas de control y vigilancia de la enfermedad, lo que ha llevado a un aumento en los casos.
Los conflictos armados pueden desestabilizar el ecosistema, afectando hábitats y recursos alimentarios, lo que a su vez puede dispersar tanto a la fauna salvaje como al virus de la rabia. Por ejemplo, la interrupción de las campañas de vacunación de la fauna salvaje ha aumentado la vulnerabilidad en la región.
Cooperación Internacional: Clave para Combatir la Rabia
La vacunación de los zorros es, hasta ahora, el medio más efectivo para controlar la propagación de la rabia. Países como Polonia, Hungría y Eslovaquia han controlado la circulación del virus a través de programas de vacunación. Sin embargo, la suspensión de estas campañas en Rumanía ha levantado banderas rojas sobre un posible aumento de casos en el país.
Es crucial recordar que la rabia es una enfermedad extremadamente grave. Se transmite principalmente por mordeduras y suele ser fatal una vez que aparecen los síntomas. En 2025, se reportó el primer fallecimiento humano en la UE por rabia transmitida por un animal terrestre desde 2012, lo que evidencia la seriedad del problema.
Conclusión
La cooperación internacional se vuelve esencial para mantener los avances logrados en la lucha contra la rabia y para eliminarla en Europa. La Anses concluye que, para preservar la salud pública y la fauna, es necesaria una acción coordinada entre naciones para enfrentar esta resurgencia de la enfermedad.




