
La nueva joya del chocolate toulousano: La Murette
Después de un lanzamiento exitoso, el trío de creadores de La Briquole regresa con una innovadora propuesta. Este verano, Céline Marciano, Xavier Nizard y Fabien presentan La Murette: un delicioso chocolate pensado para que los viajeros puedan llevar un pedazo de Toulouse en su maleta.
La evolución de La Briquole
La Murette es la evolución natural del éxito que tuvieron con su primer producto, La Briquole. Este último, un pastel de limón recubierto de chocolate en forma de ladrillo, tuvo más de 7,000 unidades vendidas. La Murette se diseñó para ser más accesible, ligera y fácil de transportar, ideal para cumplir con las demandas de los turistas que desean llevar un recuerdo de la Ciudad Rosa.
Características de La Murette
Con un peso de 41 gramos, La Murette conserva la distintiva coloración terracota-rosada de La Briquole, lograda mediante ingredientes 100% naturales. Su interior crujiente está elaborado con crêpe dentelle, ofreciendo una experiencia sensorial que conquista a los golosos. Según Céline, “hemos mantenido la simplicidad y efectividad del producto, asegurando que guste a un amplio público”.
Una propuesta ideal para viajeros
La Murette fue creada en colaboración con fabricantes locales de chocolate, lo que garantiza un producto de calidad y con un fuerte vínculo hacia la tradición toulousana. Su precio de 3,90 euros y su fecha de caducidad de seis meses la convierten en el souvenir perfecto para quienes visitan la región.
El aeropuerto de Toulouse-Blagnac se ha elegido como el lugar de lanzamiento para este verano, junto a las tiendas Relais. “La idea detrás de los formatos pequeños es que sean fáciles de transportar, permitiendo que Toulouse brille y viaje por el mundo”, explica Xavier Nizard, quien lidera la comercialización de La Murette.
Expansión y futuro prometedor
La joven empresa ha demostrado una ambición notable en estos seis meses desde su fundación. La Murette ya se ha posicionado en el lenguaje local con juegos de palabras que resaltan su identidad. “Nuestro objetivo es alcanzar el mismo reconocimiento que tiene el cannelé en Burdeos”, afirma Nizard.
Un primer lote de 2,000 unidades de La Murette se distribuirá a finales de julio, mientras que un nuevo producto aún en desarrollo se anunciará en octubre. Esta estrategia de crecimiento marca el inicio de un emocionante camino para el trío toulousano. Mientras tanto, este delicioso pequeño trozo de Toulouse ya puede adquirirse a través de su página web labriquole.fr.
Conclusion
La Murette no solo es un testimonio del talento y la creatividad de La Briquole, sino que también representa un trozo de la cultura toulousana que puede llevarse a cualquier parte del mundo. Un producto que promete convertirse en un favorito entre locales y turistas por igual.


