China está de vuelta: ¿vale la pena invertir?
La narrativa de que “China está de vuelta” se ha vuelto común entre los inversores. Este retorno se expresa principalmente en el resurgimiento de su economía tras años de deflación y el crecimiento de sus empresas líderes en inteligencia artificial. Sin embargo, seleccionar acciones en China sigue siendo un desafío considerable.
Crecimiento económico y desafíos persistentes
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2023 fue del 5,0% en comparación con el año anterior, un aumento desde el bajo histórico del 4,5% en el cuarto trimestre del año anterior. Este aumento se basa en un sector manufacturero robusto y exportaciones en alza. A pesar de esto, el gasto del consumidor sigue siendo irregular y el sector inmobiliario continúa enfrentando una caída. Aun así, la manufactura de alta tecnología parece estar contrarrestando parte de esta desaceleración.
Sectores en el mercado de valores
Entre los sectores que han destacado en Hong Kong, se encuentran la industria, la tecnología y las industrias de proceso, todos alineados con las prioridades políticas de Pekín. Por ejemplo, los fabricantes de vehículos eléctricos como BYD y Geely han visto aumentos en sus acciones debido a la fuerte demanda de productos premium. Sin embargo, empresas más pequeñas como Xiaomi y XPeng han enfrentado caídas significativas, con pérdidas superiores al 20%.
La inteligencia artificial es otro de los pilares en la estrategia de Pekín. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que hay empresas “ganadoras” y “perdedoras”. Algunos nombres destacados de la tecnología, como Tencent y Baidu, han registrado descensos importantes en sus acciones debido a la competencia intensa y los altos costos de desarrollo.
La “solución a la involución”
Uno de los principales enfoques de las autoridades ha sido erradicar la “involución”, que se refiere a la excesiva competencia y la sobrecapacidad. A pesar de las advertencias del gobierno a los fabricantes de vehículos eléctricos para que pongan fin a la feroz guerra de precios, los descuentos continúan. Invertir en empresas que se ven afectadas por esta competencia feroz puede resultar riesgoso.
Una estrategia viable es enfocarse en empresas que están expandiendo sus exportaciones de alto valor, como Geely y BYD. Ambas han ampliado agresivamente su presencia en el extranjero, lo que les permite mejorar sus márgenes. Por ejemplo, BYD reportó un aumento del 56% en exportaciones en 2023, mientras que Geely tuvo un auge del 126%.
Éxitos en las políticas de Pekín
El gobierno ha impulsado la eficacia y la innovación en varias industrias. En el sector de la energía solar, algunas pequeñas empresas han desaparecido, lo que ha llevado a una racionalización del mercado. Esto ha beneficiado a las empresas más grandes, como Jinko Solar, que ha visto un aumento del 20% en sus acciones en el último año.
En el sector biotecnológico, la Administración Nacional de Productos Médicos (NMPA) ha acelerado los plazos de aprobación. Esto ha permitido una mayor velocidad en ensayos clínicos y un aumento en las colaboraciones con empresas farmacéuticas globales.
Consideraciones finales para los inversores
Aunque China cuenta con una variedad de impulsores económicos positivos, también enfrentan riesgos considerables. Las crecientes tensiones geopolíticas con EE. UU. pueden desencadenar aranceles más altos y restricciones a la exportación. La competencia desordenada también podría surgir en sectores que, hasta ahora, están experimentando beneficios de las políticas anti-involución.
En resumen, “China está de vuelta”, pero la volatilidad impulsada por las políticas y la noticia aún persiste. Por lo tanto, los inversores deben proceder con cautela y realizar una debida diligencia exhaustiva antes de entrar en el mercado chino.

