¿Qué es la gripe ‘Super-K’?
La gripe Super-K, una subclase del virus de influenza A (H3N2), ha llamado la atención de científicos, médicos y autoridades de salud en Australia. Esta nueva cepa, altamente mutada, fue detectada por primera vez en Estados Unidos, donde se relacionó con la muerte de numerosos niños. Según la CSIRO, se cree que la subclase H3N2 es responsable de una temporada de gripe inusualmente temprana en Australia, que comenzó en enero de 2026.
Número alarmante de casos y muertes
Hasta la fecha, se han reportado más de 22,000 casos de gripe en Australia en 2026, lo que ha llevado a que al menos 60 personas hayan perdido la vida debido a esta cepa mortal. Este aumento en la morbilidad ha encendido alarmas entre profesionales médicos, quienes advierten sobre la posibilidad de que las cifras continúen aumentando. En enero de 2026, se registraron 63 muertes, prácticamente el doble de lo que es habitual en este mes.
¿Es la cepa Super-K responsable de las muertes?
El Dr. Paul Griffin, director de enfermedades infecciosas en Mater, ha señalado que la cepa Super-K es en gran parte responsable de la alta tasa de mortalidad. Según él, se debe a su capacidad de transmitirse fácilmente y a las bajas tasas de vacunación entre la población. En 2025, solo aproximadamente el 25% de los niños menores de cinco años recibieron la vacuna contra la gripe, mientras que solo el 60.5% de las personas mayores de 65 fueron vacunadas, cifras que representan el nivel más bajo en seis años.
Vacunaciones contra la gripe en Australia
Las campañas de vacunación contra la gripe están programadas para comenzar en abril en Australia. Este año, las vacunas han sido actualizadas para enfrentar la nueva variante. Sin embargo, la respuesta de la población ha sido desalentadora, ya que solo un tercio de los australianos se ha vacunado hasta ahora.
Los grupos de riesgo, como los ancianos, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunitarios comprometidos, son los más vulnerables a las hospitalizaciones y muertes relacionadas con la gripe. Es crucial aumentar la tasa de vacunación para reducir el impacto de esta cepa peligrosa y proteger a los más vulnerables.
Conclusión
La gripe Super-K es una amenaza importante para la salud pública en 2026. La combinación de su alta transmisibilidad y las bajas tasas de vacunación presenta un escenario preocupante para la temporada de gripe que se avecina. Es imperativo que las autoridades de salud fomenten la vacunación y eduquen a la población sobre la importancia de protegerse contra esta cepa peligrosa para evitar un aumento aún mayor en el número de casos y muertes. La conciencia y la acción son clave para combatir esta epidemia.
