¿Es hora de acabar con el “stutter” en los penaltis?
El caso de Kylian Mbappé
Durante la reciente Copa del Mundo, el destacado rendimiento de Kylian Mbappé fue eclipsado por un penalti fallido en el partido de cuartos de final contra Marruecos. En una jugada crucial, el capitán francés sufrió una falta y se preparó para ejecutar su tiro desde los 12 pasos, pero su stutter -una pausa en su carrera- sacó a relucir un problema común en los lanzamientos de penaltis en el fútbol moderno.
¿Qué es el “stutter”?
El “stutter” se refiere a un estilo de carrera que implica detenerse o hacer una feint antes de golpear el balón. Aunque este truco ha sido utilizado exitosamente por íconos del fútbol como Pelé y Hugo Sánchez, su efectividad está cuestionada, especialmente cuando el guardameta no se compromete a lanzarse temprano.
Tendencias en la Copa del Mundo
En esta Copa del Mundo, se registraron 26 penaltis con “stutter”, de los cuales 11 no fueron convertidos, resultando en una tasa de conversión alarmante del 57%. En comparación, de los 35 penaltis sin “stutter”, 24 fueron anotados, lo que eleva su tasa de conversión al 68%. Las cifras demuestran que el estilo de carrera está perdiendo efectividad y plantea la pregunta: ¿Es hora de dejarlo atrás?
Opiniones de expertos
Exfutbolistas como Ian Wright de ITV han señalado que los porteros han adaptado sus métodos de anticipación. “Los porteros parecen tener una marcha sobre esto ahora”, comentó. Esta evolución en la habilidad de los porteros, más atléticos y mejor preparados, ha hecho que ejecutar un penalti exitosamente sea más difícil que nunca.
Estadísticas preocupantes
La Copa del Mundo de este verano ha sido notablemente desafiante para los ejecutores de penaltis. El 30% de los penaltis no ejecutados en las rondas de juego no han sido convertidos, marcando una de las tasas más altas desde que comenzaron estos registros en 1966. Cuando se incluyen los penaltis de las tanda de penaltis, la tasa de fallos aumenta al 35%.
¿El futuro de las ejecuciones de penaltis?
Pat Nevin, exjugador escocés, argumenta que hay una “carrera armamentista” en el fútbol actual. Los porteros cuentan con datos sobre las preferencias de los lanzadores, lo que complica aún más la tarea. El simple hecho de ejecutar un buen penalti ya no es garantía de éxito.
Reflexiones finales
Con la evolución de la técnica de los porteros y la evidencia de que el “stutter” está perdiendo efectividad, se vuelve imperativo que los lanzadores reconsideren sus estrategias. Mbappé, conocido por su preparación y técnica, falló su penalti tras realizar su ritual, lo que pone de manifiesto que incluso los mejores pueden sucumbir a la presión y a las tendencias en desuso.
La Copa del Mundo de 2026 se perfila como una nueva era para los penaltis. Tal vez sea el momento de acabar con el “stutter” y explorar nuevas formas de abordar la ejecución de penales que compitan con la creciente habilidad de los porteros.

