Protestas en La Habana ante la crisis energética
Las calles de La Habana se convirtieron en un escenario de descontento el miércoles por la noche, cuando miles de cubanos salieron a manifestarse en medio de la crisis energética más severa que ha enfrentado la isla en décadas. Los cortes de electricidad se han intensificado, dejando a muchos distritos sin luz durante 20 a 22 horas al día, exacerbando las tensiones en una ciudad ya agobiada por la escasez de alimentos, combustible y medicamentos.
La situación crítica del suministro de energía
El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O, confirmó que el país se ha quedado sin diésel y fuel oil, y anunció que la red eléctrica ha alcanzado un estado crítico. “No tenemos absolutamente ningún combustible, ni diésel”, indicó en un comunicado a los medios estatales. Esta situación ha llevado a que las colas de manifestantes en los barrios más afectados se congreguen, protestando con gritos de “¡Enciendan las luces!” y “¡El pueblo unido jamás será vencido!”.
Los reportes indican que, pese a algunas instancias de protestas pacíficas, este es el mayor estallido social que se ha visto en la capital desde que comenzó la crisis energética en enero. Las acumulaciones de basura ardiente en las calles son un símbolo claro del descontento popular.
Impacto del bloqueo estadounidense
La raíz de esta crisis energética se encuentra en el bloqueo impuesto por Estados Unidos, el cual ha limitado severamente las importaciones de combustible a Cuba. Desde enero, la isla ha dependido cada vez más de petróleo crudo nacional, gas natural y fuentes de energía renovables. Sin embargo, la inestabilidad de la red eléctrica ha llevado a una pérdida significativa de eficiencia, incluso a pesar de que Cuba ha instalado 1300 megavatios de energía solar en los últimos dos años.
El gobierno cubano ha intentado negociar importaciones de combustible, pero ha enfrentado un entorno complicado debido al aumento de precios derivados de conflictos internacionales, como la guerra entre Estados Unidos e Irán. De la O enfatizó que “Cuba está abierta a cualquier persona que quiera vendernos combustible”, pero el escenario parece desalentador.
Cambio en las fuentes de suministro
Históricamente, México y Venezuela han sido dos de los principales proveedores de petróleo para Cuba. Sin embargo, desde la orden ejecutiva emitida por Trump en enero de 2026, que amenazó con impuestos a cualquier país que enviara combustible a la isla, estos envíos se han interrumpido casi por completo. Desde diciembre, solo un gran tanque de petróleo, el Anatoly Kolodkin, de bandera rusa, ha llegado a Cuba, brindando un alivio temporal en abril.
Reacciones internacionales
Las recientes manifestaciones han captado la atención de la comunidad internacional, y la ONU ha declarado el bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos como ilegal. Afirmaron que este ha obstaculizado el derecho del pueblo cubano al desarrollo y ha socavado sus derechos a la alimentación, educación, salud y agua potable y saneamiento.
Con la presión social en aumento y el acceso a recursos vitales en declive, la crisis en Cuba parece estar lejos de resolverse, dejando a una nación de casi 10 millones de personas lidiando con las secuelas de políticas que afectan directamente su bienestar diario. La situación en la isla continuará siendo un tema de interés y debate en el ámbito internacional.

