Proponer Desplazamientos Sostenibles a los Empleados: El “Tren de Función”
El vehículo de función enfrenta críticas crecientes debido a su impacto ambiental. En un informe de la Inspección General del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (IGEDD) de verano de 2024, se proponen nuevas soluciones para promover un transporte más ecológico. Entre estas, destaca el innovador concepto del “Tren de función”, una alternativa que busca contribuir a la movilidad sostenible de los trabajadores.
¿Qué es el “Tren de Función”?
El “Tren de función” se presenta como una opción para reemplazar la tradicional asignación de vehículos de funciones por un “presupuesto de movilidad”. Este presupuesto permite a los empleados financiar su transporte, ya sea a través de autopartes, bicicletas, transporte público o servicios de taxi/VTC. La propuesta incluye sumas que van de 3,000 a 5,000 euros, con condiciones fiscales favorables que se igualan a las de los vehículos de función.
Críticas a los Vehículos de Función
El informe de la IGEDD señala que no hay suficiente incentivo fiscal para las modalidades de transporte limpio en desplazamientos de larga distancia. A pesar de los intentos de avances, como el rechazo de una propuesta de legalización de crédito de movilidad por parte del diputado Jean-Luc Fugit, la transición hacia un transporte más sostenible sigue siendo un desafío.
Ventajas del “Tren de Función”
El director de TGV-Intercités en SNCF Voyageurs, Alain Krakovitch, es un defensor del “Tren de función”. Este modelo permitiría igualdad fiscal entre el transporte en coche y tren, promoviendo la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Cómo Funciona el Dispositivo
El “Tren de función” está diseñado para aquellas empresas que quieren ofrecer congruencia en su política de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Se basa en dos medidas:
Renuncia a la Vehículo de Función: El empleado podría optar por dejar de utilizar su vehículo de función por un presupuesto destinado a viajes en tren.
Conservación Parcial del Vehículo: Los empleados podrían seguir usando un vehículo eléctrico pequeño para trayectos diarios, complementándolo con un presupuesto de tren para viajes largos.
Un Futuro Sostenible en Ocho Años
Se estima que el “Tren de función” tardaría unos ocho años en estabilizarse y ser efectivo. Mientras tanto, el Estado proyecta un impacto económico potencial de alrededor de 10 millones de euros. Esta iniciativa no solo responde a la creciente demanda empresarial por desplazamientos sostenibles, sino que también refleja una necesidad urgente de adaptación y cambio en los hábitos de movilidad.
Reflexiones Finales
Al final de cada viaje en TGV, SNCF agradece a sus pasajeros por elegir el medio de transporte “más ecológico”. Este acento en la sostenibilidad podría influir en los empleados con vehículos de función, quienes podrían comenzar a reconsiderar su impacto ambiental y la opción de utilizar el tren en lugar de su vehículo asignado.
El “Tren de función” no es solo un cambio responsable, sino una solución innovadora que podría redibujar el mapa de la movilidad sostenible en el entorno laboral. Con el apoyo adecuado y la voluntad de adaptación, esta propuesta puede ser el primer paso hacia un futuro más limpio y sostenible para todos.

