
Una Experiencia Sensorial en la Galerie 21
En el corazón de Toulouse, la Galerie 21 se transforma todos los jueves de 15:00 a 19:00 en un cálido salón de té, donde las obras de Christelle Garrigue dejan huella. Esta inmersión en el arte textil y los aromas del té permite a los visitantes disfrutar de un encuentro único con la artista y degustar sus innovadoras creaciones de infusiones.
La Transformación de Christelle Garrigue
Christelle Garrigue es la viva imagen de la metamorfosis. Hace tres años y medio, esta profesora de arte y francés lanzó su marca “La Libellude”. Su enfoque distintivo combina la alta costura con la sostenibilidad, creando piezas artísticas a partir de sachets de té reciclados.
Una Marca Poética
“La Libellude” no solo refleja su estilo creativo, sino que también representa un compromiso con el medio ambiente. Además de sus vestidos, ofrece un té exclusivo, una mezcla de mentha, rosa, y azul de té verde, elaborado con ingredientes locales, que se ha convertido en un símbolo de su filosofía sostenible.
La Sculptrice de Fragancias
En la Galerie 21, los visitantes pueden admirar una imponente creación: una ropa monumental compuesta por 16,000 sachets de té, valorada en 16,000 euros. Cada pieza no solo es una obra de arte, sino también funcional y versátil, con la capacidad de embellecer cualquier entorno, desde un salón de té hasta un castillo.
Renovación a los 53 Años
A los 53 años, Christelle se embarca en un nuevo capítulo en su vida, donde la creación se convierte en su razón de ser. Después de superar un cáncer de mama, ha sentido una urgencia vital por regresar a sus raíces. “Vivo, como, duermo y me levanto con la creación”, comenta con fervor.
Encuentros en la Galerie 21
Los jueves de 15:00 a 19:00, Garrigue abre las puertas de su universo, ofreciendo a los visitantes una oportunidad para adquirir sus famosos pochons de té, que se presentan como verdaderas joyas a partir de 5,30 €.

Innovación Poética
La apuesta de Garrigue por la innovación no se detiene en la creación de sus vestidos. Ha colaborado con el ingeniero Melvyn Perard, quien ha desarrollado un robot único que puede vaciar sachets de té usados con precisión. Este dispositivo sorprenderá en los futuros desfiles, donde convivirán la poesía y la tecnología.





