Terrassa, una **comuna** catalana situada al norte de Barcelona, alberga a cerca de 10,000 **gatos** de todas las razas y colores. Sin embargo, los gatos negros estarán en el centro de una controversia durante el periodo previo a **Halloween**. La **alcaldía** ha decidido prohibir la adopción de estos felinos hasta el 10 de noviembre, medida que busca prevenir posibles ritos oscuros relacionados con esta festividad, que se celebra el 31 de octubre.
La decisión de la **municipalidad** se basa en el aumento de solicitudes de adopción de gatos negros durante esta época, dada la creencia popular de que estos animales traen **mala suerte**. Según un comunicado oficial del servicio de protección animal de Terrassa, se rechazarán las adopciones de estos gatos hasta después de Halloween para evitar “riesgos potenciales derivados de supersticiones o usos irresponsables”.
La **ciudad**, que cuenta con más de 200,000 habitantes, emitió este aviso el 6 de octubre, argumentando que adoptan esta medida “debido a la cercanía de Halloween y en consonancia con los principios de precaución aplicados por varias asociaciones de protección animal”. Las autoridades consideran que es esencial proteger a estos animales en esta época del año.
Las redes sociales y la cultura popular
Noel Duque, el **concejal** encargado del bienestar animal, ha declarado a la prensa local que las solicitudes de adopción de gatos negros suelen incrementarse cada año a medida que se acerca Halloween. Según él, esto ocurre porque “se ven como parte de un rito” o “como decoración”, con la frase “porque **hace cool**” reflejando cómo se perciben estos gatos en ciertas culturas.
Las autoridades de Terrassa, conscientes de esta problemática, afirman que “no pueden cerrar los ojos” ante esta situación, que consideran seria. Es evidente que la **popularidad** de ciertos mitos y supersticiones asociadas a los gatos negros provoca un comportamiento irresponsable en algunas personas durante esta época del año.
Aunque la prohibición de adopciones es temporal, este nuevo enfoque de precaución refleja el papel crucial que juegan las **asociaciones** de defensa de los derechos de los animales. Aún así, el servicio de protección de animales de Terrassa ha mencionado que se permitirán excepciones a la restricción, siempre y cuando sean “debidamente justificadas y evaluadas”, especialmente si la seguridad del gato está garantizada.
El proceso habitual de adopción y de colocación en familia de gatos negros se reanudará en noviembre, una vez pasado Halloween. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que se implemente una prohibición similar en años futuros, si la situación lo requiere.
En toda España, organizaciones que protegen los derechos de los animales alertan sobre el riesgo que corren los gatos en Halloween, ya que pueden ser víctimas de abusos, lesiones o incluso asesinato, todo ello a causa de rituales o celebraciones que buscan **impactar**. Esta realidad ha llevado a varias localidades en todo el país a considerar prohibiciones similares, destacando la importancia de proteger a estos seres vivos durante una época del año en que son más vulnerables.
En conclusión, la decisión de Terrassa de restringir la adopción de gatos negros en el periodo previo a Halloween es una medida necesaria para proteger a estos animales de la superstición y el abuso. Esta acción pone de relieve la importancia de la responsabilidad en las adopciones y la necesidad de fomentar la conciencia sobre el bienestar animal en la sociedad.
