
El Impacto Climático de las Nuevas Propuestas de Explotación de Hidrocarburos
Desde 2021, el mundo ha sido testigo del lanzamiento de 28 proyectos de extracción de petróleo, gas y carbón de gran escala, a pesar de su impacto ambiental devastador. Organizaciones no gubernamentales (ONG) han alertado sobre este fenómeno, catalogando estos proyectos como “bombas de carbono”, definidos como aquellos capaces de generar más de un mil millones de toneladas de CO2 durante su ciclo de vida. En total, existen 601 proyectos de este tipo alrededor del mundo, y se han cancelado 12.
JAKUB PORZYCKI / NurPhoto via AFP
Un puits de **petróleo** en Texas, Estados Unidos, el **21 de octubre de 2025**. (foto de ilustración)
La información ha sido divulgada por iniciativas como Lingo, Data for Good, Reclaim Finance, y Eclaircies, que han construido un registro de estos proyectos. Un análisis basado en datos de los sectores energético y financiero apunta que 43% de estas “bombas de carbono” están situadas en China, 9% en Rusia y 5% en Estados Unidos. La cantidad y tamaño de estos proyectos son alarmantes; más de 2,300 proyectos más pequeños han sido aprobados o lanzados desde 2021, cada uno de ellos con emisiones potenciales que superan los 5 millones de toneladas de CO2, equivalentes a las emisiones anuales de una ciudad como París.
Los Principales Responsables de la Contaminación Global
Saudi Aramco y CHN Energy son identificados como las empresas más dañinas en la lista de estos proyectos. Las emisiones de estos proyectos superan 11 veces el “presupuesto de carbono” global restante, necesario para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1.5 °C respecto a la era preindustrial. Este objetivo fijado en el Acuerdo de París de 2015 está en grave riesgo de ser superado en esta década, según climatólogos.

LUCA MATTEUCCI, SABRINA BLANCHARD / AFP
Fases de **avance** y emisiones **potenciales** de los proyectos de extracción de energía fósil considerados **”bombas de carbono”** por ONGs.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha declarado en 2021 que la creación de nuevos proyectos de petróleo o gas es incompatible con el Acuerdo de París. Sin embargo, dos años después, durante la COP28, los países del mundo acordaron iniciar una transición hacia la salida progresiva de las energías fósiles.
Entre las grandes empresas del sector, las normas parecen no estar siendo seguidas. El financiamiento global ha sido extremadamente generoso: durante el periodo de 2021 a 2024, los 65 bancos más grandes del mundo han asignado más de 1,600 mil millones de dólares a las empresas implicadas en estos proyectos, según las ONG.
Es evidente que la industria de los energéticos fósiles se encuentra en un punto crítico. Si bien las organizaciones internacionales y los acuerdos climáticos tratan de marcar una dirección hacia la sostenibilidad, siguen proliferando proyectos que amenazan con revertir todos los avances logrados en protección climática. Las decisiones financieras que se tomen en los próximos años serán fundamentales para definir el futuro del planeta y la lucha contra el cambio climático.



