
La transformación de la Halle de La Machine en un paraíso verde
La Halle de La Machine en Toulouse ha sido transformada en una exuberante jungla mecánica para 2026, con la instalación de 1.500 plantas bajo una impresionante cubierta de cristal. Este ambicioso proyecto ha sido llevado a cabo por los paisajistas de Atelier Meridiem, quienes han enfrentado retos únicos para asegurar que esta instalación viva perdure durante todo un año.
Una colaboración innovadora
De las 1.500 plantas, 1.300 fueron proporcionadas por Atelier Meridiem, mientras que más de 150 plantas grandes, como palmeras y ficus, han sido cedidas por los invernaderos municipales de Toulouse. Para crear un entorno visual denso y atractivo, los paisajistas han utilizado especies de gran follaje, como Monstera y Fatsia, que son resistentes y adecuadas para este tipo de exposición.
Estrategias para un clima desafiante
Trabajar en la Halle de La Machine presenta desafíos técnicos significativos. La combinación de un ambiente seco y altas temperaturas bajo la luz solar ha sido una prueba. “Nunca habíamos trabajado en un lugar con filtros anti-UV”, confiesa Marie Couronne. Estos filtros solían impedir que las plantas sobrevivieran, pero ahora han sido reemplazados por lámparas horticulturales que compensan la falta de luz natural. Además, han establecido un protocolo riguroso de riego para mantener la salud de las plantas.
Un código de colores para el riego
Para facilitar el cuidado de este pequeño ecosistema, Antoine de Lavalette y Marie han implementado un sistema de marcadores de colores. Las estacas rojas indican que una planta no debe regarse hasta una fecha específica, mientras que las plantas sin estacas reciben riego diario. Este sistema visual permite una gestión eficiente y colectiva del agua, crucial para contrarrestar el calor que se genera en el interior de la Halle.
Contar historias a través de las plantas
Para Atelier Meridiem, este proyecto no solo representa un desafío técnico; es la realización de un sueño. Trabajar con François Delarozière, director artístico de La Máquina, ha permitido a Antoine y Marie no solo colocar las plantas, sino también enriquecer la narrativa de la “Expedición Vegetal”. Cada especie de planta, desde el jazmín que cuelga hasta los pies de elefante que almacenan agua, contribuye a contar una historia única.
Durante todo 2026, los paisajistas estarán atentos a la instalación, adaptando las variedades a las diferente estaciones. Este esfuerzo no es solo un trabajo, sino una labor de amor que busca cautivar al público con la magia del entorno natural.
Conclusión
La exposición “Los Viajes de la Aeroflorales II” se podrá visitar en la Halle de La Machine hasta el 3 de enero de 2027. Con un enfoque en el cuidado y mantenimiento continuo, esta instalación no solo embellece el espacio, sino que también enfatiza la importancia de la vegetación en un mundo cada vez más mecánico. La combinación de arte, técnica y naturaleza en esta obra es un verdadero espectáculo que invita a todos a disfrutar de la belleza de la flora.



