
Jannik y los problemas físicos en el partido contra Rune: “No es una lesión, es una enfermedad. La rotura por la red rota me ayudó”.
En un momento, a mitad del segundo set, se quedó sin aire. Respiraba con la boca bien abierta, como si se estuviera quedando sin aire. Una imagen inquietante y preocupante. Algo que recordó lo que ya pasó en Wimbledon en verano, cuando perdió en cuartos de final ante Medvedev. Sin embargo, Jannik, cuando se le preguntó en la rueda de prensa sobre las similitudes con aquel episodio, despejó cualquier duda: “No, no tiene nada que ver con lo que me pasó en Wimbledon. No quiero entrar en detalles de lo que tenía “. Palabras que causan alarma, que pueden hacer pensar en algo más grave que un problema estomacal, un virus o un problema relacionado con el calor: “En Wimbledon no había dormido bien la noche anterior (los pensamientos sobre el caso Clostebol eran ya se agolpa en su mente, ed.), dormí tanto aquí que si no hubiera puesto la alarma todavía estaría aquí durmiendo”. Malestar general, cansancio, náuseas, mareos. No tiene nada que ver con la cadera ni con los tobillos: “Cuando no me siento bien, a veces me muevo mal – explicó -. Pero todo está bien, no estoy lesionado”.
MAÑANA DIFÍCIL
—
Jannik no se sentía bien nada más despertarse por la mañana, llegó último a Melbourne Park y ni siquiera tenía fuerzas para calentar: “Vi al médico para un chequeo antes de empezar el partido”, aseguró. “Yo y me sentí mejor. Luego, durante el partido, tuve problemas nuevamente, mi cabeza daba vueltas”. El calor sofocante de las 14.00 horas también tuvo la culpa: “Durante la baja médica el médico me volvió a ver, cuando entré tenía un poco más de energía – continúa -. El partido con Medvedev en Londres me ayudó un poco en términos de experiencia, luché tanto contra el oponente como contra mí mismo. Haber vivido una situación como esta me ayudó mentalmente e incluso el paro de 20 minutos debido a la red rota fue un golpe de suerte. Obviamente me gustaría jugar cuando todo funcione perfectamente. pero Es en los días difíciles cuando hay que sacar algo más. Es importante creer siempre porque en el campo puede pasar cualquier cosa”.

