
El chileno Adrián Simancas termina en la historia de Pinocho cuando él y su padre salen a kayak de la costa de Punta Arenas. Parece que no hay suciedad en el aire hasta que Adrián es tragada por una ballena jorobada. “Pensé que ya había comido y no saldría más”, testifica el joven. Nada podría estar más lejos de la verdad, unos segundos después, la bestia lo escupe nuevamente. Hultrugwalfissen no es de naturaleza asesina. Así es como Adrián Simancas se deshace de él.
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