La Geoeconomía Redefiniendo la Estrategia Global
La geoeconomía se ha convertido en una herramienta crítica para la estrategia global, donde minerales estratégicos, infraestructura y comercio son utilizados como instrumentos de poder estatal. Esto implica que el poder económico tiene la misma relevancia que el poder militar en la configuración de las relaciones internacionales. Esta afirmación fue realizada por el embajador Jorge Heine, profesor honorario en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile y investigador no residente en el Quincy Institute.
El Encuentro de Expertos en Geoeconomía
Recientemente, CUTS International organizó un seminario web en su serie de Monografías sobre Estrategias Globales en la Era de la Geoeconomía (G-SAGE). Este evento reunió a diplomáticos, académicos y expertos de Chile, Ghana, Rusia, Singapur e India para discutir la competencia geoeconómica que está evolucionando y sus implicaciones en la gobernanza global, la autonomía estratégica y el desarrollo regional.
La moderadora Divya Murali, asociada de investigación en el Instituto de Estudios del Sur de Asia, condujo la discusión, que destacó cómo los Estados están utilizando el comercio, la tecnología y la infraestructura como piezas claves en su estrategia nacional debido a la rivalidad geopolítica creciente.
La Evolución de la Geoeconomía
Heine señaló que la evolución desde la teoría de la dependencia y el Consenso de Washington ha llevado a un escenario actual donde la política económica está íntimamente ligada a la realidad geopolítica. Este cambio exige que los países reevalúen sus estrategias de desarrollo para adaptarse a un nuevo orden mundial.
Conectividad y Gobernanza
Priyam Gandhi-Mody, directora ejecutiva del Future Economic Cooperation Council, enfatizó que la competencia geoeconómica va más allá de la mera construcción de infraestructura. Presentó el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC) como un modelo emergente que podría redefinir el comercio global. Su análisis comparativo con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China revela que la clave no es solo invertir en infraestructura, sino establecer modelos de gobernanza resilientes.
La Perspectiva Africana
Beatrice Chaytor, abogada de comercio internacional de Ghana, abordó cómo África está navegando en un paisaje geoeconómico cambiante. La sostenibilidad en el continente depende de un enfoque que trascienda la extracción de recursos, avanzando hacia la adición de valor local y la soberanía digital. La Zona de Libre Comercio Continental Africa (AfCFTA) es vista como una vía para que África se convierta en un productor en lugar de un mero proveedor dentro de las cadenas de valor globales.
La Competencia en Tecnología
Purushendra Singh, investigador asociado en CUTS International, argumentó que la competencia tecnológica, especialmente entre Estados Unidos y China, ha superado las tarifas comerciales, adentrándose en áreas como la inteligencia artificial y los semiconductores. Esta competencia ha involucrado instrumentos de política industrial y controles de exportación, haciendo de la tecnología un eje vital en la estrategia geoeconómica.
Central Asia como Puente Estratégico
Leonid Savin, editor en jefe de Geopolitika, aportó una perspectiva euroasiática, destacando la importancia de Asia Central como un puente estratégico. Los corredores de energía, infraestructura y redes de transporte son herramientas cruciales para proyectar influencia en la región, especialmente ante un entorno global de sanciones y diversificación comercial.
Conclusiones y Futuro de la Geoeconomía
La discusión en el seminario reveló un consenso: la economía y la geopolítica son inseparables. Los corredores comerciales, tecnologías críticas y cadenas de suministro resistentes están comenzando a ser vistos como instrumentos de poder nacional. Se hizo hincapié en que las potencias medias y los países en desarrollo deben fortalecer sus capacidades internas y diversificar sus asociaciones para mantener la autonomía estratégica.
La iniciativa G-SAGE pretende seguir facilitando un diálogo riguroso sobre la intersección de la política y la economía global, ofreciendo un espacio para profundizar en cómo los países pueden navegar en este paisaje geoeconómico emergente, mientras promueven desarrollos inclusivos y resilientes.
