
PIDIÓ CAFÉ AL FABRICANTE DEL MATERIAL
Pese a estas reacciones, algunos de los jugadores extranjeros no perdieron la compostura, e incluso uno de ellos pidió un café en la tienda de equipos. Las malas palabras y las riñas se calmaron con dificultad. Cuando el presidente Yücel se enteró de lo sucedido, dijo: “No mantendremos en el equipo a jugadores que no usen esta gloriosa camiseta ni un minuto”.
