Budapest celebra la primera Pride tras la era Orbán
La primera marcha del Orgullo en Budapest después de la caída del gobierno de Viktor Orbán se llevó a cabo el pasado sábado, desafiando las intensas temperaturas que azotaban la ciudad. A pesar de la canícula, decenas de miles de personas se reunieron para reivindicar su libertad y celebrar la reciente apertura política en el país.
Un evento histórico
El año pasado, la marcha fue prohibida, pero eso no detuvo a más de 200,000 personas que se manifestaron en un acto de desafío. Este año, aunque la participación fue menor que en el 2025, aún hubo más asistentes que en las ediciones anteriores, que solían contar con aproximadamente 35,000 participantes. La multitud, compuesta principalmente por jóvenes, lucía banderas y carteles de colores vibrantes, símbolo del orgullo y la resistencia.
“Cambiar la historia”
Petra Toth, una joven de 18 años que asistió a su primera marcha del Orgullo, expresó su esperanza por un futuro más inclusivo: “La situación mejora cada vez más para las personas LGBTQ+, principalmente debido al cambio de gobierno”. La comisionada de Igualdad de la Unión Europea, Hadja Lahbib, también destacó el poderoso simbolismo de este evento: “La marcha no solo marcó la historia, sino que contribuyó a cambiarla”.
Atención a la salud en condiciones extremas
Los organizadores decidieron mantener el evento a pesar de las temperaturas que alcanzaron los 38 °C. Para cuidar de la salud de los asistentes, se ofreció agua gratuita y se aconsejó a las personas más vulnerables que siguieran el evento desde casa. La disponibilidad de agua era limitada, por lo que se instó a los participantes a llevar sus propias botellas.
Nuevas expectativas políticas
La reciente victoria electoral del conservador pro-UE, Péter Magyar, quien terminó con 16 años de gobierno de Orbán, ha generado un alivio en la comunidad LGBT+ en Hungría. Sin embargo, hasta ahora no se han implementado medidas concretas para restaurar los derechos que fueron erosionados bajo el régimen anterior.
Durante su campaña, Magyar evitó abordar explícitamente los derechos LGBT+, pero desde su elección ha manifestado que su gobierno no impondrá un modelo de vida a los húngaros, sugiriendo apertura para discutir estas cuestiones:
“Cada uno es libre de amar y vivir con quien desee, siempre que no viole la ley”, afirmó.
Impaciencia y esperanza
A pesar de que la policía no tenía motivos para prohibir la marcha y los cargos contra sus organizadores fueron retirados, las leyes discriminatorias aún persisten. En abril, la Corte de Justicia de la Unión Europea declaró que la legislación anti-LGBT+ de 2021 era incompatible con las normas del bloque.
Varias organizaciones de derechos humanos han hecho un llamado a Magyar para que abrogue todas las leyes opresivas. Según un reciente sondeo, el 68% de los húngaros apoyan el matrimonio y la adopción para parejas del mismo sexo, lo que subraya una creciente demanda de igualdad en el país.
Conclusión
La Pride de Budapest no solo representa una fiesta de celebración, sino también un hito en la lucha por los derechos y la dignidad de la comunidad LGBT+ en Hungría. Los “vientos del cambio” son palpables, y el camino hacia una mayor igualdad está marcado por la valentía y la esperanza de quienes marchan. La lucha está lejos de terminar, pero cada paso cuenta hacia un futuro más inclusivo.
