
La vida de Marcello Callegari, quien celebró su centenario rodeado de su familia en Pavie, es un relato conmovedor de resiliencia y amor. Nacido el 25 de abril de 1926 en Foussalonga, Italia, llegó a Francia con su familia en 1927. Después de varias mudanzas, se establecieron en el Gers, donde disfrutó de una infancia rural y sencilla.
Experiencias de Vida y Desafíos en la Juventud
Marcello es un testimonio viviente de superación. En 1943, a pesar de no haber cumplido aún 18 años, fue reclutado para el Servicio del Trabajo Obligatorio. Sin embargo, su espíritu indomable lo llevó a escapar, caminando durante dos días y dos noches hasta Lille. Esta hazaña, en la que se alimentó de chucherías y verduras robadas, cimentó su fuerza interior que lo acompañaría por toda su vida.
Después de la guerra, Callegari exploró diversas profesiones hasta que en 1953 encontró su vocación como enfermero psiquiátrico. “Me admitieron en el concurso y decidí seguir este camino”, comenta con humildad. Se dedicó a su carrera hasta su jubilación en 1987, destacándose no solo en su trabajo, sino también por su fuerte compromiso sindical, que influiría en su vida personal.
Una Familia y una Carrera Dedicada
Marcello construyó una familia grande en Pavie, donde tuvo seis hijos de dos matrimonios. Para él, la familia ha sido siempre una prioridad. “Siempre he sido familia… las vacaciones con mis hijos y nietos”, dice, recordando con nostalgia esos momentos.
Una Jubilación Activa y Creativa
Incluso en su jubilación, Marcello sigue siendo un “hombre de mil oficios”. Desde la carpintería hasta la mecánica, se dedique a construir caravanas y reparar todo lo que se le cruza en el camino. Su amor por el bricolaje lo llevó a transformar vehículos viejos en funcionales, disfrutando así de emocionantes viajes con su esposa.
Las vacaciones en la isla de Oléron se convirtieron en una tradición familiar, un lugar donde pasaron 27 años consecutivos acampando. Esta pasión por los viajes y la naturaleza ha sido un legado que ahora comparten sus hijos y nietos.

Desafíos Recientes y un Espíritu Resiliente
La pandemia de COVID-19 presentó nuevos desafíos para Marcello. En 2021, estuvo hospitalizado durante un mes y medio, y perdió a su esposa. A pesar de este dolor, él eligió permanecer en el EHPAD donde ella estaba, dedicándose a cuidar de otros residentes. “La soledad fue dura, pero decidí ayudar a un compañero”, dice con determinación.
El sábado pasado, celebró su vida rodeado de cuatro generaciones de su familia. Con una mirada llena de amor hacia los más jóvenes, concluyó: “Les deseo a todos que vivan como yo, hasta los cien años”. Su historia es un recordatorio de la fortaleza humana y el poder de los lazos familiares.




