
El 8 de julio de 1961, Alberte y Michel se comprometieron para toda la vida, y 65 años después su amor sigue tan fresco como el primer día. Aún hoy, Michel recorre 10 km cada día para visitar a su adorada esposa en la residencia donde vive. Un testimonio viviente de que el amor verdadero no tiene fecha de caducidad.
Un Amor que Perdura
¿Puede el amor ser eterno? Para Alberte y Michel, esta pregunta no necesita respuesta. A casi 90 años, su pasión y cariño el uno por el otro son palpables y vibrantes. Cada mañana, Michel se calza sus zapatillas de correr y emprende un recorrido de 5 km que lo lleva a la residencia en Lescure, donde vive su esposa.
“Es una pequeña distancia, ¡y definitivamente vale la pena!”, bromea Michel, quien, como antiguo minero, sabe bien que esfuerzo y dedicación son claves en cualquier relación. Su determinación de estar al lado de Alberte es inquebrantable: comparte comidas con ella, organiza conciertos de castañuelas y pasa 90 días al año en la residencia.
Recuerdos Inolvidables
La historia de su encuentro es como un cuento de hadas. Michel recuerda vívidamente el día que conoció a Alberte en una cena con amigos en Cagnac-les-Mines. “Era hermosa y su padre era jefe de la gendarmería, lo que complicó las cosas”, comenta con una sonrisa traviesa.
Al principio, Michel no tenía su famoso coche “dedeuche”, sino una Lambretta. “La llevaba a dar vueltas, y aunque ella quería probarla, su padre no lo permitía. Pero finalmente, logré convencerla”, dice. Esa fue la primera de muchas aventuras que compartirían en su recorrido.
Pasiones Compartidas
La Lambretta los llevó a explorar España, la Aude y los Pirineos. Juntos, vivieron experiencias inolvidables mientras Michel se destacó en distintos deportes como el baloncesto, el fútbol y la carrera. “No soy muy alto, pero era rápido”, destaca mientras recuerda sus días de gloria.
Del Fútbol al Matrimonio
Uno de los eventos más memorables en su vida fue un partido de fútbol en 1961. “Era inverno y hacía un frío helador. Ella vino a apoyarme, pese a la temperatura”, menciona Michel. A pesar de las dudas que algunos amigos tenían sobre la duración de su relación, la pareja se casó poco tiempo después, sellando su amor con un compromiso eterno.
Ahora, 65 años después, celebran su amor de manera grandiosa. “¡Organizamos grandes fiestas! No todos los días se cumplen 65 años de matrimonio. Y si quieren, siempre podemos volver a la mairie y firmar por otros 65 más”, dice, añadiendo un toque de humor a su relato.
Un Legado de Amor
La historia de Michel y Alberte es un ejemplo inspirador de cómo el amor puede trascender el tiempo, nutriéndose de pequeños gestos y momentos compartidos. Cada 5 km que corre Michel simboliza la distancia que está dispuesto a recorrer por el ser amado, recordándonos que el verdadero amor no sólo dura, sino que se celebra día a día.
En tiempos donde las relaciones son efímeras, el compromiso y la dedicación de Alberte y Michel son una lección invaluable sobre lo que realmente significa amar y ser amado.



