
Detalles del caso de Sizhe Weng
En un escalofriante caso de agresión sexual, un estudiante de doctorado chino en la Universidad del Sur de California (USC), Sizhe Weng, conocido también como Steven Weng, ha sido acusado de drogas y agresión sexual contra múltiples mujeres en Los Ángeles entre 2021 y 2024. Los detalles del caso salieron a la luz en enero de 2025, cuando la policía de Alemania proporcionó información relevante que llevó a la policía de Los Ángeles a iniciar una investigación. Según la Oficina del Fiscal del Condado de Los Ángeles, Weng fue arrestado el 28 de agosto de 2025.
El Fiscal del Condado de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, aseguró: “Nadie debería tener que soportar el trauma de ser drogado, agredido sexualmente y despojado de su capacidad de consentimiento”. Esta declaración enfatiza la determinación de la fiscalía para llevar a cabo un proceso justo y riguroso contra el acusado.
Investigaciones y hallazgos
La policía de Los Ángeles descubrió en la residencia de Weng fotografías y videos relacionados con los delitos. De acuerdo con el Yangtse Evening Post, al menos tres mujeres se convirtieron en víctimas de sus actos, y la mayoría de los incidentes tuvieron lugar en el apartamento de Weng o en contextos sociales donde él se sentía seguro.
Un juicio preliminar está programado para el 14 de enero de 2026, donde, de ser declarado culpable, podría enfrentarse a 25 años de prisión a cadena perpetua, además de un posible adicional de 56 años y la obligación de registrarse como delincuente sexual de por vida.
Testimonios de las víctimas
Las víctimas han declarado haber sido drogadas con sustancias desconocidas en sus alimentos o bebidas, perdiendo la conciencia y despertando posteriormente para descubrir que habían sido agredidas. Este modus operandi revela un patrón alarmante de comportamiento por parte de Weng, quien al parecer se dedicaba a cazar y manipular a sus víctimas en ambientes educativos y sociales.
Modus operandi de Weng
Se ha revelado que Weng se enfocaba principalmente en mujeres jóvenes de entre 20 y 30 años, utilizando su entorno académico para generar confianza. Sus víctimas frecuentemente eran amigas cercanas, compañeros internacionales de estudios de China o compañeras de su programa doctoral. Esto le permitía cultivarlas a lo largo del tiempo, participando en actividades sociales y creando una falsa sensación de seguridad.
Acercamiento a las víctimas
Weng establecía contacto en situaciones que parecían seguras, como fiestas, conferencias académicas, recogidas en el aeropuerto o salidas de fin de semana. Su técnica incluía ofrecer “ayuda” y “compañerismo”, que lo hacía parecer una persona confiable.
Uso de tranquilizantes
El acusado utilizaba tranquilizantes, que trituraba en polvo y colocaba en pequeñas botellas de vidrio. Luego, añadía este polvo a las bebidas o alimentos de las víctimas cuando no estaban prestando atención. Este método le permitía llevar a cabo sus actos de manera calculada y fría.
Uso de cámaras durante los ataques
Durante los asaltos, Weng empleaba cámaras ocultas o de tipo “snake” para grabar imágenes de las partes íntimas de las víctimas, lo que añade otra capa de horror a sus acciones. Tras los asaltos, desataba a las víctimas y trataba de hacer parecer que todo era normal, llevándolas a pensar que estaban “borrachas” o “fatigadas” al despertar.
Cargos contra Steven Weng
La Oficina del Fiscal del Condado de Los Ángeles ha presentado un total de ocho cargos en contra de Weng. Estas acusaciones incluyen un cargo de violación forzada, dos cargos de sodomía mediante sustancia controlada, un cargo de violación con sustancia controlada y cuatro cargos de penetración sexual mediante sustancia controlada o anestésicos. La gravedad de estos cargos subraya la naturaleza violenta y premeditada de sus acciones.
Weng, quien nació el 16 de agosto de 1995, fue acusado formalmente el 2 de septiembre de 2025 y se declaró no culpable de todos los cargos. El Tribunal decidió mantenerlo bajo custodia sin derecho a fianza, lo que representa un paso significativo en el proceso legal hacia la justicia para las víctimas.
El caso de Sizhe Weng resalta la relevancia de atender y creer a las víctimas de agresiones sexuales, así como la importancia de una investigación exhaustiva en situaciones que parecen ser seguras pero que pueden convertirse rápidamente en peligrosas. La sociedad debe apoyar la voz de quienes han sido silenciados y trabajar colectivamente hacia la erradicación de la violencia sexual en todas sus manifestaciones.

