
AFP
La Cour de cassation a écarté ce mercredi 14 janvier l’existence d’un « droit de correction » parental pouvant justifier des violences éducatives sur des enfants (photo d’illustration)
La declaración de la Cour de cassation
En una decisión histórica, la Cour de cassation de Francia ha declarado que no existe un “derecho de corrección” que justifique la violencia educativa contra los menores. Este fallo se convierte en un precedente crucial que subraya la protección de los niños frente a cualquier forma de maltrato, ya sea físico o psicológico.
Contexto del caso
El fallo se deriva de un caso en el que un padre había sido condenado por infligir múltiples tipos de violencia a sus hijos menores de 15 años. Las agresiones incluían desde golpes y bofetadas hasta insultos y estrangulamientos. A pesar de la condena en primera instancia, una corte de apelaciones había absuelto al padre alegando un supuesto “derecho de corrección parental”. Sin embargo, la Corte de cassation invalidó esta decisión, afirmando que no existe tal derecho en el marco legal actual.
Violencia educativa y su condena
La Corte de cassation enfatizó que la violencia hacia los menores, sin importar su forma, está prohibida por la ley. La máxima instancia judicial indicó que el hecho de que la víctima sea un niño y que el autor sea un padre constituyen “circunstancias agravantes”. Esta declaración refuerza el entendimiento de que la violencia, en cualquiera de sus formas, es inaceptable y debe ser perseguida y condenada.
El final de una noción obsoleta
Durante las audiencias, se destacó que aunque algunos fallos anteriores pudieron haber consagrado un “derecho de corrección”, estos eran muy antiguos, algunos incluso datan de 1819. Según el abogado de la familia, este fallo marca el fin de una idea anacrónica que persistía en ciertos círculos judiciales. Ahora queda absolutamente claro que la noción de un derecho de corrección parental no tiene cabida en la actualidad.
Implicaciones futuras
El fallo de la Cour de cassation también trae consigo implicaciones más amplias para el tratamiento de la violencia educativa en Francia. La ley de 2019 es tajante al respecto: no existe espacio para las llamadas “violencias educativas”. Este cambio de mentalidad es fundamental para avanzar hacia una sociedad que prioriza el bienestar y la integridad de los menores sobre la idea de disciplina física.
Conclusiones
Este importante fallo judicial no sólo destaca la protección legal de los niños, sino que también refleja un cambio cultural en la percepción de la crianza y la disciplina. Al eliminar la comprensión del “derecho de corrección”, se envía un mensaje claro: el maltrato y la violencia no son decisiones aceptables bajo ninguna circunstancia.



