
Pero las cosas también están cambiando para los estudiantes de primer y segundo año. Para las materias generales todavía tienen que ir al colegio Sint-Bernardus en Nieuwpoort, a partir de septiembre las clases teóricas también tendrán lugar en Koksijde.
Por eso actualmente están construyendo unas nuevas aulas y una zona de relajación. Un coste de un millón de euros. “Los estudiantes ya no tienen que desplazarse y podemos organizar clases en grupos más pequeños”, afirma el director Peter Verbeke.
Ter Duinen tiene un total de 400 estudiantes. La mayoría son internos y llegan desde muy lejos en tren. A partir de septiembre, la escuela proporcionará sus propios autobuses hacia y desde la estación.

