
Las últimas encuestas muestran que los resultados de las elecciones parlamentarias siguen a los de las anteriores elecciones regionales y municipales del 28 de mayo.
El partido conservador de derecha de Alberto Núñez Feijóo, el Partido Popular (PP), parece haber ganado. Según la encuesta de GAD3, el PP habría obtenido 150 de los 350 escaños. Eso significa que obtendría suficientes votos para ganar una mayoría sobre Vox de extrema derecha, que obtuvo 31 votos. Según otra encuesta de Sigma Dos, el PP ganaría de 145 a 150 escaños y Vox de 24 a 27, lo que significa que juntos no alcanzarían la mayoría.
Fracaso
Por lo tanto, el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, parece encaminarse a la derrota. Sorprendió al anunciar elecciones parlamentarias anticipadas tras las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo, después de que tanto su partido socialista PSOE como su socio de gobierno Unidas Podemos (una coalición de partidos de izquierda radical) hubieran perdido considerablemente. Según las encuestas a boca de urna, los socialistas ganarían ahora entre 112 y 118 escaños, mientras que la coalición de izquierda radical Sumar (encabezada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz) ganaría entre 27 y 31 escaños.
España espera ahora principalmente qué coalición se puede formar. El PP ha adelantado que gobernará a nivel nacional con Vox si es necesario. A nivel municipal, el PP y Vox ya han formado coaliciones en más de un centenar de municipios españoles en los últimos meses, pero también hay descontento dentro del PP por los acuerdos administrativos y las primeras actuaciones políticas que han resultado de ellos.
A nivel nacional, esa coalición sería aún más sensible. El actual gobierno español siguió una política progresista que fortaleció los derechos de las personas LGBTI y otras minorías. Existe el temor de que esos derechos sean revertidos por un gobierno de derechas en el que participe Vox. Además, sería la primera participación nacional en el gobierno de la extrema derecha desde la dictadura de Franco (1939-1975), que divide a la sociedad española hasta el día de hoy.
Con esa participación se saldaría aún más el tabú de gobernar con la extrema derecha en Europa. El año pasado, los Fratelli d’Italia ‘posfascistas’ de Giorgia Meloni ganaron las elecciones en Italia, mientras que también surgieron coaliciones de extrema derecha en Finlandia y Suecia.
Aún así, está por ver si el PP dará ese paso. Un gobierno minoritario del PP, posiblemente apoyado por partidos regionales más pequeños, también es una posibilidad en teoría.



