
Desde el 1 de julio, el RC Auch (Nationale 2) ha vuelto a entrenar en la cancha del estadio Jacques-Fouroux. Sin embargo, la ola de calor y la canícula se han instalado, complicando este regreso. La clave es la adaptación.
Desafiando el calor: entrenamientos a 39 °C
El lunes a las 18:30, la cancha del estadio muestra orgullosamente 39 grados. El Gers está bajo aviso naranja por calor. Alrededor de las 20:00, la sombra de la tribuna principal llevará algo de alivio, pero el entrenamiento se desarrolla mayoritariamente bajo el abrasador sol. A pesar de las condiciones, todos los jugadores están presentes: algunos en el gimnasio levantando pesas y otros en el campo repasando sus rutinas. Las opiniones entre ellos varían, con expresiones de sorpresa como “¡Qué calor!” o “¡Es más caliente aquí que en Fiji!”, como menciona el segundo línea fidjiano, Témo Raïbévu.
Medidas de seguridad ante la canícula
El personal técnico toma la situación muy en serio. Se han instalado cinco contenedores de 20 litros de agua fresca, además de botellas de agua y toallas frías para los descansos. Cuando las temperaturas superan los 30 °C, la precaución es primordial. Durante el esfuerzo físico, hasta el 75% de la actividad genera calor que debe ser disipado. La transpiración es el mecanismo natural para ello, pero los cuerpos priorizan la irrigación de ciertos vasos sanguíneos, lo que puede generar riesgos.
Afrontando la temporada con responsabilidad
A pesar del calor, el entrenamiento es ineludible, especialmente con los primeros partidos ya en vista. El director técnico Frédéric Pujo explica que la adaptación de las sesiones es necesaria: “Esta semana observaremos cómo reaccionan los jugadores y reduciremos la duración de los entrenamientos. Estamos obligados a avanzar, ya que el inicio del campeonato se aproxima rápidamente”. Además, han previsto suficientes suministros de agua y estrategias para mantener la frescura de los jugadores.
Prácticas de hidratación y enfriamiento
Christoffer Barbé, preparador físico del RCA, indica que la hidratación es crucial: “Bebidas ricas en electrolitos y toallas para refrescar son esenciales. También realizamos los tests físicos hacia el final del entrenamiento, alrededor de las 20:00, para aprovechar temperaturas un poco más amenas”.
Además, el enfoque nutricional se mantiene como una alimentación clásica y equilibrada. El uso de un cryotank, una bañera de inmersión fría y caliente, se integra en la rutina de recuperación, ayudando a los jugadores a regenerarse de las pérdidas sufridas durante el entrenamiento.
Mirando hacia el futuro
El RC Auch está en camino hacia la parte alta de la tabla de la Nationale 2, pero debe superar el desafío de estas altas temperaturas precoces. Con una planificación rigurosa y adaptaciones sensatas, el equipo mejora sus posibilidades para una temporada exitosa a pesar del calor extremo.


