
Pixabat / Pexels
Una autora acusa a un alcalde de censurar deliberadamente su libro en la biblioteca de su pueblo. (foto de ilustración)
La Controversia de “Fille de pute”
El libro Fille de pute, la primera novela de Swann Dupont, fue publicado en enero y ha desatado una considerable controversia. En esta obra, la autora narra su experiencia personal en el entorno rural de Orne y la llegada de una madrastra a su vida, a quien describe como tentadora y sexualmente hipersexualizada. Esto ha generado reacciones encontradas en su pequeño pueblo, Bretoncelles, de aproximadamente 1,500 habitantes.
La Reacción del Alcalde
El alcalde de Bretoncelles, Daniel Chevée, ha mostrado su descontento con el contenido del libro. En el día de la inauguración de la biblioteca del pueblo, tomó la drástica decisión de prohibir la compra del libro, lo que ha provocado la indignación de Dupont. Según la autora, esta fue la primera acción que tomó el alcalde después de la apertura de la biblioteca.
Justificaciones del Alcalde
Chevée argumentó que el título del libro podría ofender a un público joven, aunque Dupont señala que otros títulos considerados provocativos, como Cher Connard de Virginie Despentes y Enfant de salaud de Sorj Chalandon, están disponibles en la misma biblioteca.
El Derecho a Expresar Críticas
En respuesta a esta censura, Swann Dupont ha utilizado sus redes sociales para hacer un llamado al apoyo. En su “carta abierta de una ‘hija de puta’ para el mantenimiento del derecho a abrir la boca”, menciona cómo su libro aborda temas como el aburrimiento de los jóvenes en pueblos olvidados y las estructuras familiares que se perpetúan a lo largo del tiempo.
Reflexiones sobre la Censura
Dupont subraya que es alarmante que una sola persona, sin consulta ni debate, pueda decidir qué libros pueden ser incluidos en una biblioteca pública. Esto, explica, puede sentar un precedente peligroso que podría llevar a la prohibición de otros libros y, en consecuencia, limitar el acceso a diversas voces literarias en la comunidad.
Aspectos Legales
Desde un punto de vista legal, la intervención del alcalde en la selección de libros de una biblioteca municipal es cuestionada. Como se menciona en el sitio literario Actualitté, la función de decidir qué incluir en los estantes recae en los bibliotecarios, no en los funcionarios municipales.
Advertencia sobre el Futuro de la Libertad Literaria
Dupont advierte que si no se señala esta práctica, puede convertirse en una norma. “Quien prohíbe un libro puede eventualmente prohibir una sección entera en una biblioteca, lo cual es extremadamente peligroso”, concluye.





