Kiev denuncia el uso de misiles R-60 con ogivas de uranio empobrecido
La reciente revelación del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha puesto en el centro del debate internacional el uso de misiles R-60, armados con ogivas de uranio empobrecido, por parte de las fuerzas rusas. Este descubrimiento, que se realizó hace un mes, fue comunicado oficialmente por Kiev tras la confirmación de los niveles de radiación detectados en una zona de conflicto.
Detectando la radiación en Tchernihiv
Según un comunicado del SBU, las Fuerzas Armadas de Ucrania encontraron niveles elevados de radiación tras una ofensiva en la región de Tchernihiv, en el norte del país. Un misil R-60 no explosado fue el responsable de estas mediciones alarmantes. Esta información resalta la gravedad del conflicto y las tácticas empleadas en la guerra.
Peligros del uranio empobrecido
El SBU confirmó que la fuente de radiación provenía de los proyectiles de uranio empobrecido, específicamente isótopos de uranio-235 y uranio-238. Aunque el uranio empobrecido es conocido por su capacidad para perforar blindajes pesados, su uso plantea riesgos significativos para la salud humana y el medio ambiente. La exposición a este material puede resultar en contaminación radiactiva y enfermedades graves.
Los residentes cercanos a la zona de impacto fueron advertidos sobre los peligros al encontrar restos de drones o misiles. Las autoridades instan a la población a ejercer mucha cautela y evitar el contacto con cualquier material desconocido.
Munitions incendiadas: un peligro adicional
Las municiones dañadas o incendiadas son especialmente problemáticas, ya que pueden liberar partículas radiactivas en el medio ambiente. Según el SBU, la combinación de estos efectos puede tener repercusiones devastadoras no solo para los seres humanos, sino también para la biodiversidad local. Las advertencias a la población son claras, enfatizando la necesidad de precaución ante posibles desechos peligrosos.
Investigación sobre crímenes de guerra
Dada la naturaleza de estas armas y su utilización, el SBU ha comenzado una investigación bajo el artículo 438 del Código Penal ucraniano, que aborda los crímenes de guerra. Esta iniciativa busca determinar la responsabilidad de las fuerzas rusas en el uso de armamento prohibido y sus consecuencias.
Los misiles R-60 y su capacidad
Los misiles R-60, utilizados principalmente en combate aéreo, pueden ser montados en drones Schehad (también conocidos como “Geran-2”), adaptados para atacar aeronaves y helicópteros ucranianos. Esta transformación demuestra la adaptabilidad de las fuerzas rusas en el campo de batalla, poniendo en riesgo no solo a los militares, sino también a la población civil.
Conclusión
El uso de misiles con ogivas de uranio empobrecido en el conflicto entre Rusia y Ucrania plantea preocupaciones serias sobre la salud pública y el medio ambiente. A medida que las investigaciones avanzan, el impacto de estas armas continuará siendo un tema crítico en la discusión sobre los derechos humanos y la ética de la guerra. La comunidad internacional debe observar con atención el desarrollo de esta situación y sus potenciales repercusiones globales.

