
FRANCK FIFE / AFP
Les supporters français n’ont pas commis d’impair avec cette statue de Rocky. (photo des soutiens des Bleus à Philadelphie le 22 juin 2026)
Pas un maillot, pas une écharpe, pas un drapeau. Mientras el equipo de Francia se prepara para enfrentar a Irak en la Copa del Mundo 2026, los aficionados franceses en Filadelfia recibieron un curioso aviso: « ¡NO TOCAR A ROCKY! », como advirtió el cuenta de los aficionados Irrésistibles Français, en un mensaje que tuvo cerca de 80,000 visualizaciones. Este singular llamado a la precaución ha resonado con fuerza entre los seguidores.
La estatua de Rocky: ¿inspiración o maldición?
La consigna de evitar cualquier contacto con la famosa estatua del boxeador ficticio Rocky Balboa cercanamente al Philadelphia Museum of Art tiene una razón. Más que una inspiración, los aficionados la ven como un objeto de superstición, famosa por su supuesta maldición. « Aquí, la superstición local es clara: vestir a Rocky con los colores del adversario trae una desdicha monumental y condena al equipo a la derrota ». Por ello, muchos seguidores decidieron mantenerse alejados de cualquier prenda que pudiera relacionarles con la figura de Rock.
Una tradición supersticiosa
La fantasía de la maldición de Rocky no es nueva. Según el diario L’Équipe, este mito se remonta a 2015, cuando un aficionado colocó un jersey de los New York Giants en la estatua. Pocos días después, el equipo perdió un partido crucial. Desde entonces, la maldición ha sido objeto de diversas anécdotas, aumentando su leyenda.
En 2026, la maldición se ha vuelto a resaltar, ya que Ecuador cayó ante Costa de Marfil después de que sus aficionados vistieron a Rocky. Un fan ecuatoriano, tratando de romper con la desdicha, llegó a ofrecerle alimentos tradicionales. La historia de Rocky ha entrelazado su imagen con una serie de desventuras deportivas
La reacción de los aficionados franceses
A diferencia de otros aficionados, que han tentado la suerte, los franceses se han mantenido firmes en sus convicciones supersticiosas. Como destacó un aficionado: « Si tocamos la estatua, estamos muertos, podemos perder ». Muchos creen que hasta el simple contacto podría traer maldiciones. ¿Los afortunados? Aquellos que logran no involucrarse con la estatua de Rocky.
Comparativas con otros aficionados
Los aficionados brasileños han llevado la superstición un paso más allá, intentando incluso provocar la mala suerte en sus rivales. En cierto momento, un fan escaló la estatua para poner una camiseta argentina, confirmando el temor generalizado en torno a Rocky.
Conclusiones sobre la maldición de Rocky
A medida que los partidos avancen en la Copa del Mundo, la leyenda de Rocky seguirá creciendo. Los seguidores franceses han dejado claro que prefieren evitar cualquier contacto, recibiendo un mensaje claro: « no, es un no rotundo ». La superstición, como todas, siempre juega un papel en el deporte. Así, la estatua de Rocky no solo representa un ícono cinematográfico, sino también un hito supersticioso que probablemente continúe influyendo en el destino de aquellos que desafíen su autoridad.



