La **operación policial** que se llevó a cabo el pasado martes en **Río de Janeiro** se convirtió en un **baño de sangre**. Este operativo tenía como objetivo desmantelar al **Comando Vermelho**, una de las organizaciones criminales más potentes de Brasil. Se reportaron más de **132 muertes**, entre ellas la de cuatro policías, así como decenas de arrestos, lo que provocó la indignación del **Haut-Commissariat de l’ONU aux droits de l’Homme**.
La operación buscaba eliminar a los líderes del grupo criminal. Varios de sus jefes, como **Marcinho VP**, **Fernandinho Beira-Mar** y **Ederson Xavier de Lima**, apodado “Boré”, ya se encuentran tras las rejas. En esta ocasión, las autoridades se centraron en **Edgar Alves de Andrade**, alias “Doca”, y **Pedro Paulo Guedes**, conocido como “Pedro Bala”.
Ambos individuos lideran el **tráfico de drogas**, la **gestión de armas** y las finanzas del grupo. Según el diario brasileño **Estadão**, que publica informaciones de una **investigación judicial**, “Nadie dispara sin la orden de Doca o Bala”. El temor que infunden estos líderes es tal que cuentan con un fuerte **secreto de seguridad**, siendo protegidos por hombres armados durante sus desplazamientos.
Casier judicial de 189 páginas
El apodo “Doca” se refiere al jefe principal de la pandilla en **Penha**, un barrio del norte de Río, así como en otras zonas. De acuerdo a un informe de **BBC**, su **historial criminal**, que abarca **189 páginas**, refleja **176 condenas** hasta 2023, por delitos que incluyen tráfico de droga, **asociación ilícita**, robo, homicidio, tortura y posesión ilegal de armas.
Durante la operación del martes, el servicio de **información anónima** de Río ofreció una recompensa de **100,000 Reales** (aproximadamente 16,000 euros) por cualquier información que condujera a su captura, la más alta en 25 años. Sin embargo, el **traficante logró escapar**. Durante el enfrentamiento, el Comando Vermelho utilizó **drones** armados con **granadas** para atacar a las fuerzas del orden, tecnología que BBC atribuye a “Doca”.
Debajo de él, dos **tenientes**: **Washington Cesar Braga da Silva**, alias “Grandão”, de 35 años, y **Carlos Costa Neves**, conocido como “Gardenal”, de 30 años. Estos individuos gestionan el funcionamiento del negocio del tráfico en el barrio de **Penha**. Funcionando como **recursos humanos** del crimen, ellos definen horarios, salarios de los **dealers**, controlan los puntos de venta y establecen reglas que prohíben llevar armas en festividades comunitarias.
“Gardenal” es responsable de la **expansión violenta** del Comando Vermelho en **Jacarepaguá**. Varias fotografías obtenidas por la policía muestran al delincuente luciendo **coches de lujo** y **joyas** mientras cuenta grandes sumas de dinero. Según **Estadão**, este criminal no duda en ordenar **ejecuciones públicas** de dealers que no obedecen sus órdenes, utilizando el terror como una forma de mantener el control.
Por último, la policía también estaba en busca de **Juan Breno Malta Ramos**, apodado “BMW”, quien parece actuar como el torturador del grupo. Los investigadores accedieron a un video donde se muestra a un hombre siendo arrastrado por un automóvil, acusado de compartir información con un clan rival. Este video, transmitido en vivo, ha causado un gran revuelo. Se afirma que **BMW** ha tenido una ascensión rápida dentro del Comando Vermelho, acompañada de substanciales ganancias financieras. La policía brasileña cree que posee varias **empresas fantasma** para blanquear sus ingresos.
La reciente operación en Río de Janeiro pone de manifiesto la complejidad de la lucha contra el crimen organizado en Brasil. Mientras el gobierno intenta desbaratar estas organizaciones, la violencia y la corrupción continúan marcando el paisaje urbano. Se requiere un enfoque integral que no solo se enfoque en el uso de la fuerza, sino que también aborde las causas profundas de la criminalidad.
