
Espera, pesa, muévete, lo sabemos de Munich. Al buscar al entrenador, la planificación del equipo. El resultado? Caos, póker, acciones de pánico, tiempo perdido. ¿Y ahora Max Eberl debería cometer el próximo error y detener todas las conversaciones por contrato para el verano? Eso sería asombroso.
FC Bayern conoce a sus jugadores. Él sabe lo que tiene sobre Thomas Müller, Leroy Sané, Leon Goretzka o Dayot Upamecano. No se necesitan un análisis de tres meses para ver quién se queda, y quién tiene que irse. Por el contrario: si finalmente quieres venir frente a la ola, debes decidir ahora. Y crear hechos en una etapa temprana: deportiva y económica.
Un ejemplo: Thomas Müller, Leroy Sané y Leon Goretzka ganan alrededor de 20 millones de euros. Estos números ya no encajan en la nueva estructura del Bayern. Solo uno puede quedarse. Y este tiene que llamarse Goretzka, porque actualmente es el más valioso. Lástima para Müller, amarga para Sané. Pero: Baviera se ha puesto en esta situación con el nuevo acuerdo innecesario y costoso para otro año. Ahora ya no hay ningún alcance para la nostalgia. El rendimiento finalmente decidió.
El reloj marca. Quien espere será conducido. Quien decida. Eberl debe tener las agallas para tirar de la línea, con fuerza. Cualquier otra cosa solo sería típica de Bavaria con consecuencias. Y extremadamente desagradable.

