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Madre e hijo disfrutando en un parque público, comiendo helados
EN RESUMEN
- Las rutinas son esenciales para la seguridad y la autorregulación de los niños, incluso durante las vacaciones.
- Un marco más flexible de vez en cuando es beneficioso para los recuerdos y la creatividad.
- Se aconseja restablecer un ritmo de sueño más estructurado dos semanas antes del regreso a clases.
La Importancia de Mantener una Rutina
Finalmente, ¡vacaciones! Para niños y padres, es una oportunidad para relajarse, dejar espacio para lo inesperado y disfrutar momentáneamente del tiempo en familia sin mirar el reloj. Sin embargo, surge una pregunta: ¿hasta qué punto se pueden relajar las reglas cotidianas?
La Rutina como Ancla Emocional
Según la psicóloga Victoria Dumont-Verfaillie, las rutinas son vitales para los niños. Proporcionan un sentimiento de seguridad y previsibilidad, lo que reduce la carga cognitiva. Al saber lo que vendrá, los niños experimentan menos conflictos y negociaciones constantes.
Estas referencias contribuyen a la autorregulación. Por ejemplo, un niño que sabe que pronto comerá es más capaz de esperar sin quejarse. Mantener puntos de anclaje también ayuda a los padres a estar más disponibles emocionalmente.
Flexibilidad en las Reglas sin Abandonarlas
Aun en vacaciones, es crucial conservar referencias familiares estables. Esto incluye comidas regulares, tiempo de calma diario y un ritual de acostarse que, aunque puede ser un poco más tarde, se mantenga. La experta enfatiza que se debe aliviar la rutina sin eliminarla.
Esta flexibilidad no solo permite disfrutar de los momentos en familia, sino que también estimula la creatividad. Durante las vacaciones, los niños pueden compartir actividades significativas, luces más dulces y experimentar el aburrimiento, que es una fuente de creatividad.
Observe el Comportamiento de Su Hijo
La clave es observar cómo reacciona el niño. Si acostarse un poco más tarde no afecta su estado de ánimo ni su sueño, podría estar en un buen marco más flexible. Sin embargo, si comienza a tener dificultades, es una señal para volver a un ritmo más controlado.
Anticipación al Retorno a la Rutina Escolar
Un ligero retraso en la hora de acostarse durante las vacaciones no necesariamente tendrá efectos negativos, aclara Dumont-Verfaillie. La cantidad y calidad del sueño son lo más importante. No obstante, es vital evitar que estos retrasos se conviertan en un hábito.
Para evitar problemas al volver a la escuela, la psicóloga sugiere comenzar a restablecer un ritmo más estructurado dos semanas antes del regreso, concentrándose en la hora de levantarse por la mañana, que ayudará a regular la hora de dormir.
Los padres no deben sentir culpabilidad. Algunas noches de acostarse después de las 10 o permitir más tiempo frente a la pantalla no dañarán el bienestar de su hijo. Lo esencial es preservar un marco adecuado para que los niños disfruten de sus vacaciones y regresen a la escuela sin complicaciones.




