Ayer el juez falló en el caso contra el muy discutido empresario Gerard Sanderink. Su propia empresa de construcción, Strukton, quiere deshacerse de él, dice Sjoerd Klumpenaar, debido a su notable comportamiento desde su relación con el ‘charlatán cibernético’ Rian van Rijbroek. ¿Esta declaración pone fin a esta larga historia?
Lea también este artículo de Sjoerd Klumpenaar: ‘Mafia rusa, solicitud de desafío’: la sesión sobre la posición de Gerard Sanderink sigue un patrón bien conocido.
Y los artículos de Jorg Leijten sobre lo que salió mal en las empresas de Gerard Sanderink, como: Cómo el gurú cibernético encantó al especialista en automatización.
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- Invitado:
- Sjoerd Klumpenaar
- Presentación:
- gabriella ader
- Editorial:
- julia vie e ignace schoot
- Editar:
- Camioneta bajo ganar
- coordinación:
- Henk Ruigrok van der Werven
- Foto:
- Ramón van Flymen/ANP

