
Risto Mikkola muestra cómo conseguir una superficie crujiente en el salmón.
Si quieres una piel de salmón deliciosa y crujiente, sofríe el pescado a presión.
Cocinero Risto Mikkola ofrece este inteligente consejo para freír y muestra cómo funciona en la práctica en el vídeo de arriba.
La piel crujiente del pescado queda deliciosa, pero sólo si tiene escamas. Si el salmón no tiene escamas, primero se retira el lado de la carne y solo después el lado de la piel.
Freír los trozos de salmón durante unos dos minutos por lado. Deja que el pescado se fría tranquilamente, no lo muevas en la sartén. La piel del pescado simplemente se romperá si la tocas demasiado pronto.
Al principio el plato está caliente, pero a mitad de cocción ajustamos el fuego a la mitad.

Un trozo de salmón frito a presión consigue una superficie crujiente deliciosa. Rosa Broijer





