
MANDEL NGAN / AFP
Donald Trump ha cambiado de opinión una vez más sobre la implicación de los kurdos en la guerra en Irán.
Una vez más, Donald Trump ha realizado un giro inesperado en sus declaraciones. El 8 de marzo, el presidente estadounidense afirmó que no quería que los kurdos lanzaran una ofensiva contra Irán. Esto contradice lo que había afirmado solo cuatro días antes, en una entrevista donde mostraba su respaldo a una ofensiva kurda contra el régimen de Teherán.
Relación ambivalente con los kurdos
“No quiero que los kurdos vayan allí,” declaró Trump, destacando la necesidad de mantener una relación amistosa con este pueblo, que ha sido aliado de Estados Unidos por años. Sin embargo, su postura ha generado confusión y preocupación, no solo en Irán, sino también en Turquía, que teme que se desencadenen conflictos regionales.
Explotación de tensiones étnicas
Las declaraciones de Trump han inquietado a Turquía, que advirtió sobre el peligro de “desencadenar una guerra civil en Irán al instrumentalizar divisiones étnicas o religiosas.” La preocupación de Ankara es válida, ya que los kurdos son un grupo étnico disperso en Irán, Turquía, Irak y Siria, y Alemania han abogado por explotar estas tensiones para debilitar al gobierno iraní.
El papel de los kurdos en Irán
A pesar de que Irán tiene una población mayoritariamente persa, el descontento hacia el régimen chiita ha aumentado en los últimos años. El fallecimiento del líder supremo, Ali Khamenei, ha agudizado estas tensiones. Ahora, el ejército iraní ha intensificado sus ataques contra grupos armados kurdos que operan cerca de la frontera iraquí.
Presencia militar y estrategia de apoyo
Recientemente, ha surgido la información de que Estados Unidos podría armar a los kurdos para fomentar un levantamiento contra el régimen iraní. No obstante, la Casa Blanca desmintió esas afirmaciones, aunque confirmó que Trump ha mantenido diálogo con líderes kurdos sobre la base militar en el norte de Irak.
La necesidad de una estrategia militar
La falta de intención de desplegar tropas estadounidenses en Irán podría llevar a los aliados a considerar a los kurdos como una fuerza aliada, al igual que lo hicieron con la Alianza del Norte en Afganistán. Como indicó el analista Mohammed Salih, “Estados Unidos e Israel realmente necesitarán una presencia de combate en el terreno.”
Riesgos de conflictos internos
Sin embargo, confiar en grupos étnicos internos puede desencadenar conflictos más complicados. Observadores advierten que el uso militar de los kurdos podría llevar a choques con otros grupos étnicos en Irán y sufrir la repercusión de la estrategia internacional estadounidense. Además, cinco grupos kurdos han formado una coalición para derrocar al régimen y buscar la autodeterminación, lo cual podría intensificar la crisis.




