
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/07/16/0/0/6203/3489/0/0/60/0/7e5fb8e_upload-1-feehyatnffce-afp-20250716-66wa3u3-v1-highres-francepoliticsgovernmentcabinet.jpg
LUDOVIC MARIN / AFP
Amélie de Montchalin fotografiada en el Elíseo el 16 de julio de 2025
En el contexto económico actual, **Francia** enfrenta un debate crucial relacionado con la nueva propuesta tributaria lanzada por **François Bayrou**. Este enfoque, de naturaleza controvertida, ha llevado a la **izquierda** a reaccionar con indignación, caracterizándolo como una purga social, un “**museo de horrores**”. La oposición argumenta que el gobierno podría aumentar su recaudación en **20 mil millones de euros** si solo prestara atención a la “**tasa Zucman**”, impulsada por los **ecologistas** para gravar las grandes fortunas en el país.
Esta propuesta, que busca aplicar un impuesto del **2%** a los patrimonios más altos de **Francia**, tiene como objetivo prevenir la evasión fiscal y podría afectar a un grupo reducido de aproximadamente **2,000** personas. La idea ha sido respaldada por siete **premios Nobel** de economía y, notablemente, por el economista **Jean Pisani-Ferry**. Pisani-Ferry, exdirector del programa del presidente durante la campaña de 2017, respalda la necesidad de tales medidas en un contexto de creciente desigualdad.
Un riesgo de éxodo fiscal, ¿realmente?
A pesar de la presión creciente, la propuesta no ha sido incluida en el presupuesto presentado por **François Bayrou**. La ministra **Amélie de Montchalin** reiteró su preocupación sobre el riesgo de que los más ricos abandonen el país, afirmando que **“las 1,800 personas”** afectadas podrían irse rápidamente y dejar de ser contribuyentes franceses. Este argumento de fuga de capitales, no obstante, carece de consenso y ha sido utilizado en el pasado para justificar la eliminación del **ISF**. Sin embargo, informes recientes indican que **no hubo un éxodo significativo** de las fortunas, contradiciendo las afirmaciones del gobierno.
Un informe de **Francia Estrategia** en 2023 señala que aunque las reformas fiscales de 2018 han tenido efectos en los movimientos de personas, el impacto ha sido mínimo, afectando a solo unas pocas **cien personas**. Los senadores socialistas subrayan que la sustitución del ISF por el **IFI** resultó en una pérdida de 5 mil millones para las arcas públicas, mientras que la recuperación fue prácticamente nula: apenas **5 millones de euros**. Como asegura **Gabriel Zucman**, la posibilidad de un:** éxodo fiscal** en respuesta a la imposición de la riqueza es un fenómeno insignificante.
La exit tax y el ejemplo británico
Adicionalmente, **Amélie de Montchalin** citó la reciente adopción en el **Reino Unido** de una política similar a la tasa Zucman, sugiriendo que esto causó la salida de **1,400 hogares** y **110 mil millones** de inversiones. Sin embargo, la legislación británica es completamente diferente y se refiere a la **supresión de una cláusula fiscal** que eximía a grandes fortunas. Además, según los críticos, no existe evidencia científica que respalde las afirmaciones sobre la fuga de riqueza como consecuencia directa.
Los datos precisos relacionados con la eliminación del estatus **“non-dom”** en el Reino Unido aún no están disponibles; se espera que la información fiscal se publique el próximo año. Sin embargo, el argumento de la **exit tax** se complica más dado que **Emmanuel Macron** relajó las restricciones en su implementación en 2018. De hecho, la **exit tax**, en su esencia original, fue reintegrada en 2025 con apoyo de partidos como el **RN** y la **izquierda**, que no siempre apoyan la tasa Zucman.
A pesar de las preocupaciones sobre la pérdida de emprendedores y creatividad económica, el gobierno tiene la capacidad de **modificar** los plazos en los que se aplicaría esta **exit tax**. La omisión de esta flexibilidad en los argumentos de **Amélie de Montchalin** subraya la complejidad de la discusión y la necesidad de una visión integral ante planteamientos fiscales.
La situación económica actual en Francia plantea preguntas fundamentales sobre la equidad y la eficacia del sistema fiscal. La propuesta de la tasa Zucman exige un análisis cuidadoso, no solo de su viabilidad económica, sino también de su impacto social. A medida que el debate avanza, es crucial que se tomen en cuenta las diferentes perspectivas para encontrar un equilibrio que beneficie a toda la sociedad.




