
¿Eres un círculo o un cuadrado? El test de personalidad viral
En los últimos meses, una curiosa pregunta ha invadido grupos de WhatsApp y charlas informales: “¿Eres un círculo o un cuadrado?” Lejos de referirse a aspectos físicos, este test de personalidad ha tomado las redes sociales por sorpresa al clasificar a las personas en dos tipos de personalidades a través de una serie de categorías llenas de humor.
La viralidad del test
Con más de 480,000 participantes hasta la fecha, el test ha generado tanto interés que se ha vuelto un fenómeno cultural. Mathilde le Garzic, la creadora, lanzó este divertido experimento basado en una conversación casual sobre las personalidades en el trabajo. Desde entonces, ha capturado la atención de amigos, familiares y hasta extraños que se preguntan sobre su clasificación.
Clasificaciones del test
El test divide a las personas en dos grandes grupos: círculos y cuadrados, cada uno con subcategorías que describen sus características.
Cuadrados: rigidez y orden
Los cuadrados son descritos como personas poco flexibles y se dividen en tres subcategorías:
- Cuadrados juzgadores: Identificados como “maníacos y psicorrígidos hasta la neurosis”.
- Cuadrados conscientes: Pueden adaptarse en situaciones extremas y son menos sensibles al desorden.
- Cuadrados ligeros: Quienes, aunque son ordenados, poseen una nota de simpatía, como tener “pelos de gato en la camiseta”.
Círculos: caos y espontaneidad
Por otro lado, los círculos presentan una energía más impredecible. Se clasifican en:
- Círculos acomodantes: Son apreciados por su paz interior en medio del caos.
- Círculos aleatorios: Tenden a distraerse, perdiendo tiempo y recursos.
- Círculos medio-espaciales: Los más críticos, suelen ser considerados “decerebrados”.
¿Por qué es tan popular?
La simplicidad del test y su humor genuino han hecho reír a muchos, convirtiéndolo en un tema recurrente entre amigos y familiares. Esto ha permitido que se difunda ampliamente en plataformas sociales y aplicaciones de mensajería, donde las estadísticas y resultados se comparten rápidamente.
Un enfoque reflexivo
A pesar de lo divertido que puede ser el test, Mathilde advierte que no debe tomarse demasiado en serio. No posee validez científica y está diseñado más para la risa que para el análisis profundo de la personalidad.
La evolución de los participantes
Un aspecto interesante del test es que las personas pueden cambiar su clasificación con el tiempo. Mathilde, por ejemplo, empezó como un “cuadrado psicorrígido” pero, tras socializar más con amigos “círculo”, ha evolucionado a un “cuadrado consciente”. Esto sugiere que la personalidad puede ser adaptable y moldeable.
Reflexiones finales
Así que, la próxima vez que alguien te pregunte si eres un círculo o un cuadrado, recuerda que, aunque este divertido test no tenga bases sólidas, sí refleja una verdad: nuestras personalidades pueden fluctuar y desarrollarse. Si quieres probarlo, puedes acceder al test en su sitio web oficial. No olvides compartir tus resultados y reírte junto a tus amigos y familiares.


