El argentino fue decisivo con el 2-0 en el partido de Europa League ante el Salzburgo. La afición le anima, el entrenador le exalta y parece decidido a quedarse
Él no retrocedió. Paulo Dybala quería estar ahí a toda costa contra el Salzburgo. Porque el pesar por haberse visto obligado a dejar solos a sus compañeros en la segunda mitad en el Red Bull Arena y la sensación de injusticia por la derrota sufrida en la ida eran difíciles de digerir.
Así Joya, a pesar de un pequeño aburrimiento físico, también respondió ayer por la tarde, jugando un papel de primera importancia en la remontada concluida ayer por la noche ante la campeona austriaca: “Para estos partidos sé que tengo que dar algo más aunque no esté físicamente al máximo, sé que tengo que cuidar todos los aspectos para ayudar a mis compañeros y al entrenador -explicó el argentino tras el partido-, aprieto los dientes y por suerte ganamos”.
SUPERIOR
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La remontada completada con el Salzburgo parece haber cimentado aún más el vínculo del argentino con la plaza de los giallorossi. Una historia de amor que estalló en pleno verano, durante la sugerente presentación en la Plaza del Coliseo ante 10.000 personas, y continuó con goles y asistencias. Hay 12 goles marcados hasta el momento (el último llegó ayer por la noche), 7 en cambio el “bon bon” servido y transformado en goles por los compañeros de equipo. Una actuación que le consagró como la pieza clave de José Mourinho, el técnico que no pierde oportunidad de recordar cómo hay “una Roma con Dybala y otra sin Dybala”. En la Serie A, de hecho, solo Lookman, Lautaro y Osimhen han marcado más pero, en términos de impacto en los resultados del equipo, el único que tuvo más impacto que Joya fue el delantero centro del Napoli.
HOGAR
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En Roma, Dybala siente que ha encontrado la dimensión ideal. La ciudad le mima como a un hijo predilecto desde el día de su llegada mientras que en Trigoria encontró a Mourinho, el hombre que le convenció para aceptar el traspaso al club de Friedkin. Ahora, sin embargo, el vínculo con el universo giallorossi se ha vuelto tan fuerte que, al margen de la presencia en el banquillo del Especial, su estancia en Fulvio Bernardini también durante la próxima temporada parece una hipótesis más concreta. Incluso su prometida Oriana y los familiares de la pareja parecen apreciar especialmente la nueva vida en la capital. Además está la afición, que para Paulo representa un punto firme: “No me imaginaba toda esta pasión -explicó tras la victoria sobre el Salzburgo- la podía ver desde fuera, pero desde dentro es otra cosa. Es como si estuvieran jugando”. Es también a la luz de declaraciones como las realizadas anoche que la dirección de Giallorossi no parece temer las agresiones de posibles competidores. La cláusula de rescisión estudiada por Tiago Pinto permite a la Roma igualar las ofertas de otros clubes, poniendo en el plato un sustancial ajuste salarial para el argentino. Si a esto le sumamos el hecho de que Dybala ahora considera la capital como una segunda casa, la hipótesis de que pueda decidir cambiar de opinión al final de la temporada parece cada vez menos probable.
24 de febrero – 17:21
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