
El extremo recuerda el Napoli-Fiorentina de 1989: “Robi era un líder técnico. Maradona cambió el partido con su sola presencia. Ahora, ¿quién está a ese nivel?”.
¿Qué es la felicidad? Pasarle el balón a Roberto Baggio e intentar robárselo a Diego Maradona, por ejemplo. En la carrera de un futbolista no sólo cuentan los trofeos, por muy importantes que sean. Hay emociones: la camiseta azul, los estadios prestigiosos, los momentos soñados de niño y luego vividos intensamente. Alberto Di Chiara se divirtió, ganó (cinco copas), jugó en Italia, marcó en partidos que pasaron a la historia. Pero aquella tarde del 17 de septiembre de 1989 está entre los mejores recuerdos.


