
Arrêt de las reglas: El precio invisible de la performance y la delgadez
El Cuerpo en Modo Supervivencia
La falta de menstruación en las mujeres es un fenómeno en aumento que ha captado la atención de la comunidad médica y deportiva. La Dra. Juliana Antero, experta en el tema, explica que esta situación se produce cuando el cuerpo detecta un importante desequilibrio energético. Ya sea porque las calorías consumidas son insuficientes o porque la actividad física es excesiva, el organismo prioriza funciones vitales como la respiración y la circulación, poniendo en pausa las funciones reproductivas.
Consecuencias del Desequilibrio Energético
Cuando se interrumpe el ciclo menstrual, se producen cambios hormonales significativos. Entre las consecuencias más preocupantes se encuentra la anovulación; sin la ovulación, el ciclo menstrual se vuelve irregular y puede desaparecer por completo. Este fenómeno no solo afecta a las deportistas de alto rendimiento, sino también a mujeres que practican deportes a nivel amateur y a aquellas que enfrentan presiones estéticas.
La Dra. Antero indica que el cuerpo femenino no está diseñado para funcionar con porcentajes de grasa corporal extremadamente bajos. Al caer por debajo del umbral crítico, la salud global puede verse comprometida, afectando aspectos como la salud ósea, cardiovascular, metabólica y mental.
Un Indicador de Alerta Biológica
La Dra. Antero enfatiza que la ausencia de menstruación es un claro indicador de que el cuerpo está funcionando en un estado de ahorro prolongado. Las hormonas sexuales, como los estrógenos y la progesterona, son cruciales no solo para la reproducción, sino también para el bienestar general y la vitalidad. Su disminución puede tener efectos negativos en múltiples áreas de la salud.
A menudo, una rápida pérdida de peso se considera positiva y puede ser celebrada por el entorno, así como mejorar temporalmente el rendimiento. Sin embargo, esta adaptación inicial del cuerpo a un déficit energético no es sostenible. A largo plazo, las consecuencias pueden incluir fragilidad ósea, desequilibrios metabólicos y problemas psicológicos.
La Importancia de la Recuperación
Es posible que, con un aporte energético adecuado, el ciclo menstrual vuelva a regularizarse, pero esto depende de la severidad y duración del déficit. Cuanto más prolongada sea la falta de hormonas protectoras, mayor será el riesgo de daño a largo plazo.
Preocupa que, en ciertos ámbitos, la ausencia de reglas sea vista como un “símbolo de honor”. Sin embargo, esta falta es una señal de alerta que requiere atención médica y un enfoque multidisciplinario que incluya soporte nutricional y psicológico.
Reconociendo el Síndrome RED-S
La Dra. Antero menciona el RED-S, o Deficiencia Energética Relativa en el Deporte, un síndrome que ha ganado atención debido a su alta prevalencia entre los atletas. Sin embargo, el desequilibrio energético también afecta a quienes no practican deporte, ya sea por dietas estrictas o por hábitos de vida sedentarios.
Señales a Detectar
Los primeros signos de alerta a menudo son menstruales. Otros síntomas asociados con el déficit energético incluyen fatiga, irregularidades en el ritmo cardíaco durante el ejercicio, mayor sensibilidad al frío y disminución de la libido. Reconocer estos indicadores es esencial para abordar el problema antes de que sus efectos se hagan más severos.
En cualquier caso, el ciclo menstrual puede ser un reflejo del equilibrio general del cuerpo, y monitorearlo puede proporcionar información valiosa sobre la salud física y emocional de la mujer.
Conclusión
El coste oculto de la búsqueda de la delgadez y la excelencia en el deporte puede ser el equilibrio hormonal y, en última instancia, la salud. Es vital que las mujeres entiendan la importancia de nutrir su cuerpo adecuadamente y prestar atención a las señales que este les envía. Con un enfoque proactivo y el apoyo adecuado, es posible revertir los efectos del déficit energético y restaurar la salud integral.



