
Fue el pasado 30 de octubre: sin Calhanoglu lesionado, Barella como director y Davide como centrocampista. ¿Resultado? Doblete y 0-3. Pero el mundo de Frattesi hoy parece patas arriba
Davide Frattesi tardó poco más de dos meses en poner su mundo patas arriba. Sin embargo, para entender qué hemisferio se adapta mejor al centrocampista nerazzurri, debemos profundizar en sus pensamientos. Una tarea nada sencilla, teniendo en cuenta cómo en las últimas semanas las reflexiones en su cabeza se han multiplicado exponencialmente: Inter o no Inter, ese es el dilema. “¿Me dejarán ir a Roma?” en cambio será la mayor duda. El caso es que casi todo ha cambiado de Empoli en Empoli.
doble
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El desafío de Castellani se remonta al 30 de octubre: tras la lesión sufrida por Calhanoglu durante el Roma-Inter unas semanas antes, Inzaghi se presentó en Toscana sin su principal mediapunta. En Berna, en la Liga de Campeones, prueba a Barella en el medio, unos días después contra la Juve en San Siro prueba a Zielinski, y luego vuelve a la idea original con el equipo de D’Aversa: Barella regresa a la “cabina”, con Frattesi como mediocampista titular. La expulsión de Goglichidze poco después de la media hora abrió el camino para los nerazzurri, que abrieron el marcador al inicio de la segunda parte con… Frattesi. Una primera señal del descontento del ex Sassuolo, al mirar las imágenes de aquella noche, ya se puede ver allí: ninguna celebración airada (a la que todos los aficionados nerazzurri estaban acostumbrados y no en la temporada anterior), ninguna sonrisa, ni siquiera un mueca. Sólo silencio. Como si dijera: “Esto es lo que puedo hacer, tal vez podría ser utilizado al menos un poco más…”. La expresión no cambia ni siquiera después del doblete que pone el 0-2: Frattesi recoge una gran invitación de Lautaro, entra y pasa a Vásquez. ¿La reacción? Igual que el anterior: ni siquiera esboza una sonrisa. El partido terminará 3-0 para el Inter (Lautaro es el tercer centro nerazzurri), pero la mímica de Frattesi seguirá siendo la misma.
Hoy
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Después del doblete en Empoli, era posible que a partir de entonces se utilizara más a Frattesi. Y en cambio… apenas 7′ contra Venecia unos días después, en el banquillo durante 90′ contra Napoli, apenas media hora en Verona y desde entonces en el campeonato sólo fragmentos. Cortos o muy cortos: la media en los últimos 6 partidos de la Serie A es de 13 minutos sobre el terreno de juego por partido. De ahí el deseo de cambiar de aires, de volver a casa, de convertirse verdaderamente en protagonista. Y en este sentido la Roma podría satisfacerle, mientras que difícilmente podría hacerlo con el Inter considerando la petición del club (45 millones). Mientras tanto, todo se aplaza hasta después del 29 de enero, día del Inter-Mónaco. Entonces tal vez sea jaque mate. Pero primero está el Empoli, partido al que Frattesi llega al revés que en la ida.
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