
El renacer de los **termes de Castéra-Verduzan**
Desde que **Nicolas Touron** asumió la gestión de los **termes de Castéra-Verduzan** hace un año, el lugar ha pasado de tener solo 180 clientes anuales, mientras era administrado por el **Departamento del Gers**, a recibir alrededor de 700 curistas cada año. Este cambio considerable en la afluencia de pacientes no es casualidad, sino el resultado de una serie de decisiones estratégicas y de una visión clara sobre el futuro del establecimiento. La implementación de un enfoque en la **rheumatología** ha sido clave en este proceso, al representar alrededor del 85% de la actividad termal en Francia.
“He cumplido con mi objetivo en tres años en solo un año”, afirma Touron, quien ha sabido aprovechar su experiencia como **kinésithérapeute** para revitalizar el centro. El establecimiento ha obtenido el **agrément** que le permite tratar condiciones como la **artrosis**, lo que ha atraído a un mayor número de clientes, que buscan no solo la relajación, sino también tratamientos específicos para sus dolencias.
Inversión y desarrollo: el camino hacia el éxito
A día de hoy, entre el 60% y el 70% de los curistas que visitan los termas lo hacen por este motivo. La buena gestión de Touron ha permitido emplear a 23 personas, 17 de ellas a tiempo completo, lo que ha contribuido a generar un ambiente laboral motivador, enfocado en la **calidad de atención**. “El balance de este primer año es extremadamente positivo”, indica el nuevo gestor. La comunidad observa cómo se renueva el espacio; por ejemplo, la sala de **gimnasia** ha sido completamente reformada con nuevas máquinas, lo que denota un futuro positivo para el local.
No obstante, a pesar del éxito en la captación de clientes, el establecimiento aún se encuentra en **déficit**. Touron asegura que las pérdidas han disminuido considerablemente; de 400,000 euros a aproximadamente 40,000 euros en su primer año. “Estamos en déficit, pero eso me preocupa mucho menos ahora”, afirma el gestor, quien confía en que el próximo año las cuentas volverán al equilibrio.
Preocupaciones sobre el **reembolso de las cures**
Sin embargo, una sombra se cierne sobre el futuro de los termas. Recientemente, la **Ministra de Salud**, **Catherine Vautrin**, ha mencionado la posibilidad de **reducir la cobertura** para las terapias. Esto ha encendido las alarmas entre los profesionales del sector, incluido Nicolas Touron. “Para mí, sería un error monumental”, declara, señalando que la prevención es esencial para mantener la salud de los pacientes y que una reducción podría llevar a un incremento en los tratamientos curativos que estos necesitarían posteriormente.

Claude Nef, el alcalde de **Castéra-Verduzan**, también coincide con Touron. “Si se quita un 20% de reembolso a los curistas, verán que serán menos los que visiten el establecimiento”, advierte. Tal recorte no solo afectaría a los termas, sino también a la economía local. Durante la temporada de curas, la población del pueblo se duplica, lo que beneficia a pequeños negocios y al empleo en la región.
El futuro de los términos de Castéra-Verduzan está ligado a la toma de decisiones a nivel gubernamental, y a pesar de los retos que enfrentan, existe una clara intención de seguir avanzando y ofreciendo servicios de calidad. La comunidad espera que se reconozca la importancia de estos centros no solo para la salud física, sino también para la cohesión social y económica del entorno.




